El río está sucio y provoca riesgos sanitarios en la Comarca, según un informe de vecinos autoconvocados
Se trata del denominado Informe Final sobre "El río Negro. Calidad de las aguas para uso recreativo. Indicadores de contaminación fecal. Caso de estudio: balneario Barco Hundido y adyacencias".
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Viedma y Patagones reclamó la urgente intervención de las defensorías del Pueblo al calor de la investigación que impulsaron sobre la sanidad de las aguas del río Negro, y cuyos resultados indican que hay “muestras de fuerte impacto de contaminación”.
Se trata del denominado Informe Final sobre «El río Negro. Calidad de las aguas para uso recreativo. Indicadores de contaminación fecal. Caso de estudio: balneario Barco Hundido y adyacencias».
En las tres notas que enviaron a las defensorías de esta capital, provincial y nacional, los ambientalistas elevaron un estudio de 180 carillas que incluyen copias de las mediciones elaboradas por tres diferentes laboratorios.
La documentación se acompañó con actas notariales que certifican del seguimiento de los protocolos pertinentes. Por esos motivos, solicitan a las defensoras que se arbitren los medios para que de ahora en adelante la metodología de análisis sea distinta.
Plantean que se incluya los “enterococos” como indicadores primarios de contaminación fecal. Es,un grupo de bacterias que causan infecciones y que residen habitualmente en el intestino de personas sanas, pero en algunos casos provocan enfermedades infección.
Hay más de 17 especies de enterococos que provocan infecciones de las vías urinarias, cardíacas,heridas infectadas o abscesos abdominales.
Los Autoconvocados piden esa medición a los fines de establecer la aptitud o no de un balneario para uso recreativo con contacto primario.
Reclaman que se establezca una normativa local adecuada para cada zona contemplando características climáticas, hidrológicas y poblacionales; y que se respeten las recomendaciones sugeridas por la Subcretaría de Recursos Hídricos de la Nación.
Por otro lado, exigen que ante situaciones de sospecha por contaminación de las aguas por vertidos residuales se deben realizar monitoreos en forma diaria y dar alerta a la población ante potenciales riesgos sanitarios, y que se reduzca al mínimo posible el tiempo entre la toma de muestras y el comienzo de los análisis del laboratorio tomando en cuenta que el tiempo óptimo no debería superar las seis horas y el máximo de 24.