El sereno, entre la absolución y 12 años de cárcel

Se realizaron ayer los alegatos por el crimen de Mauricio Curri, el joven que quiso entrar a una chatarrería de Viedma y fue ultimado por el cuidador. El fiscal pidió pena en suspenso.

Redacción

Por Redacción

Marcelo Ochoa

VIEDMA (AV).- Los pedidos de las partes fueron todos contrapuestos: condena en suspenso, absolución y 12 años de prisión efectiva. En los alegatos de ayer por el homicidio de Mauricio Curri, ocurrido en el interior de una venta de chatarra en esta capital, el fiscal de Cámara Juan Ramón Peralta pidió una condena de dos años y nueve meses de prisión condicional para el imputado Carlos Pastén, al acusarlo como presunto autor del delito de “homicidio por exceso en la legítima defensa”. En contra, el abogado querellante, Manuel Maza, solicitó que el hombre sea condenado a 12 años de prisión efectiva al responsabilizarlo de “homicidio simple” con el agravante del uso de arma de fuego. Y en el otro extremo la defensa, ejercida por Tomás Rébora, requirió a los jueces la absolución de Pastén, bajo la figura legal de la “legítima defensa privilegiada”, al entender que en el caso hubo escalamiento y nocturnidad por parte de la víctima, situación que habilitó al cuidador de la chatarrería a ejercer su defensa sin límites. En forma subsidiaria reclamó a los jueces que en resuelvan según lo requerido por la fiscalía de Cámara. El Tribunal de juicio integrado por los jueces Pablo Estrabou, Carlos Reussi y Ernesto Rodríguez dará a conocer la sentencia el próximo 5 de junio a las 12.30. El hecho que se juzgó hasta ayer ocurrió pasadas las 6:30 de la fría mañana del 26 de junio del 2010 en las instalaciones de la compraventa de cartón y chatarra denominada “La Perseverancia”, ubicada a unos 200 metros del kilómetro 5 de la Ruta Provincial N°1. Allí, desde el interior de la vivienda existente en el predio, el imputado Carlos Blas Pastén, quien cumplía las funciones de sereno, habría disparado a través de la puerta con una carabina calibre 22 en dirección a donde se encontraba Curri, de 25 años. El joven se encontraba próximo a esa abertura de acceso a la vivienda, del lado de afuera. El único disparo que efectuó Pastén le provocó la muerte. En el transcurso del debate el imputado se limitó a señalar que tuvo temor y que disparó sin la intención de terminar con la vida de Curri. Dijo que fue una situación accidental y pidió disculpas. En el lugar del hecho, durante la reconstrucción ordenada por el Tribunal, explicó a los jueces y a las partes los movimientos realizados en el interior de la vivienda, iluminada con un potente reflector en altura que irradia a todo el sector delantero de esa construcción, donde se encuentra la puerta a través de la cual disparó luego de haber sido advertido por el ladrido de los perros y un movimiento en el picaporte. Eso habría sido interpretado por el sereno como un intento de ingreso por parte del desconocido, según habría señalado en su declaración durante la instrucción. Pastén es cartonero y en ese momento cumplía también funciones de sereno en el enorme predio de altos paredones, en medio de la oscuridad y el campo.


Marcelo Ochoa

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora