El tráiler policial del Z1 nunca fue utilizado
"Lo pusieron para la foto", aseguran desde la vecinal. Está abandonado y fue blanco del vandalismo.
NEUQUÉN
El tráiler que la Policía neuquina montó en el barrio Z1 tras los incidentes con una familia que fue expulsada por sus vecinos está abandonado y la mayoría de sus vidrios fueron destrozados. «Lo pusieron para la foto», aseguró el presidente de la comisión vecinal Juan Leguizamón.
En el barrio del extremo noroeste de la ciudad la pregunta sobre dónde está el tráiler policial genera risa. Es que todos los vecinos consultados coincidieron en señalar que «vinieron en mayo, lo pusieron y nunca lo usaron».
La colocación del tráiler de importantes dimensiones destinado a funcionar como una posta o destacamento policial fue ampliamente difundido entre abril y mayo, cuando se lo colocó.
Es que la mayor presencia policial que brindaría era el reclamo que desde fines de febrero se oía en el barrio, tras que en una revuelta vecinal una familia tuvo que se auxiliada para salir del barrio por la policía, ya que un grupo de vecinos apedreó su vivienda acusándolos por robos.
«El tráiler está abandonado y es la muestra más clara de que las respuestas que da el Estado a los problemas de inseguridad en el oeste son parches», remarcó el titular de la vecinal. Y agregó que «lo pusieron para la foto, como a la familia ésta que dijeron que habían relocalizado y al mes siguiente ya estaban de nuevo en su casa».
Blanco, de unos 20 metros de largo y con los destacados símbolos de la policía neuquina, el tráiler que según el subsecretario de Seguridad Gustavo Pereyra serviría para mejorar la seguridad del sector, fue blanco también de ataques vandálicos.
La mayoría de los cristales están destrozados y los vecinos aseguran que contaba con ductos hacia el exterior que fueron robados.
Lo cierto es que en su interior sólo hay restos de las ventanas rotas y el precario edificio evidencia que no está conectado ni a la red de agua, ni de gas, de ni cloacas, ni eléctrica.
Cruzando el zanjón que divide los barrios, en Cuenca XV la escuela 347 continúa dando clases con un camión blindado en la puerta ya que los vecinos advierten que «nunca cesó la violencia».
El sábado pasado una vivienda del sector fue baleada por un grupo de jóvenes en una aparente venganza por un juicio en el que otro chico del sector fue declarado culpable. «La casa se ubica a tres cuadras del lugar donde está el camión blindado pero la policía tardó en llegar 20 minutos, y cuando preguntamos nos dijeron que el camión sólo cuida la escuela», indicó indignado Leguizamón.