El trueque ya forma una sólida red en la región 

La modalidad de intercambio gana adeptos en Neuquén y Río Negro.

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- La «red norpatagónica del trueque» continúa extendiendo sus brazos y principios operativos en Neuquén y Río Negro. Ayer la propuesta solidaria se puso en marcha en el barrio Confluencia de esta ciudad y la idea es que esta iniciativa se traslade a cada rincón de las dos provincias.

Todos los miércoles entre las 18 y las 20, artesanos, productores, albañiles, costureras, pintores, y hasta vecinos neuquinos que tengan una pequeña huerta en el fondo de sus viviendas, tendrán la posibilidad de intercambiar mano de obra o productos propios en la escuela 103 de esta ciudad, ubicada en la calle Perticone al 1841. De esta forma la flamante feria se suma a las que desde hace varios meses la red realiza en los barrios La Sirena y San Lorenzo de Neuquén.

«Lo extraño del caso» es que esta iniciativa solidaria crece y cosecha adeptos «en forma explosiva» en las dos provincias, a pesar de que sus principios metodológicos van a contramano del voraz capitalismo que reina en el mercado actual, explicó con asombro Orlando Irilli, el precursor de la red del trueque en la región. Las expectativas de los organizadores de la red están centradas en colocar ferias solidarias en cada una de las localidades de Neuquén y Río Negro. «Lo que sucede es que se nos hace difícil, porque hacemos todo a pulmón», explicó Irilli.

Los principios básicos de la red se sustentan en una regla interna que bajo ningún punto de vista se debe quebrar: el dinero –sea efectivo, tarjeta de crédito o cheques– no tiene valor alguno en las ferias. Sólo circulan «créditos» -cada uno equivale a un peso-, y es lo único que se puede intercambiar.

El valor del producto lo estipula cada socio de acuerdo a lo que cree conveniente. Para dar un ejemplo, dentro de la red una mujer recibe por dos panes caseros un crédito y por 30 de estos papeles podrá adquirir una prenda de vestir sin uso.

También son muchos los vecinos que se ofrecen para realizar tareas de todo tipo, como pintar, revocar una vivienda o cortar el césped de un jardín. Esta actividad solidaria que «se había perdido» permite que el vecino «se sienta dignificado nuevamente porque de esta forma puede trabajar y llevar a su casa los insumos necesarios», resumió Irilli. La red norpatagónica del trueque realiza, en las dos provincias, 20 ferias al mes, a las que concurren más de 4 mil personas en promedio. Se extiende desde Roca a Centenario y en esta ciudad opera en los barrios San Lorenzo, La Sirena y desde ayer en Confluencia.

En Centenario la iniciativa «pegó» de tal forma que los organizadores decidieron realizarla dos días a la semana -lunes y jueves-. Además debieron trasladar los «stands» desde la escuela 229 hasta la plaza Chos Malal, porque el edificio escolar se hizo pequeño.

En las dos provincias la red nuclea a medio millar de socios que, en promedio, generan mensualmente entre 300 y 500 créditos. La idea de los organizadores de la propuesta es que por mes cada vecino produzca unos 700 vales. 


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