El último grupo guerrillero activo de Colombia acepta negociar la paz
Ecuador será el escenario donde mediará con otros cinco países. La tarea de cerrar el conflicto armado más antiguo y sangriento del continente será compleja.
El gobierno de Colombia y el ELN, segundo grupo en importancia y la última guerrilla activa de ese país, realizaban ayer los últimos preparativos en Ecuador para inaugurar hoy diálogos de paz para poner fin al conflicto más largo y sangriento de América.
Después de tres años de contactos secretos y varios meses de demora, delegados del gobierno de Juan Manuel Santos y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) instalarán la mesa de negociaciones a las 17.00 (19 de Argentina) en la Hacienda Cashapamba, una propiedad de los jesuitas a unos 30 km de Quito.
“La fase pública de conversaciones (…) nos permitirá alcanzar la paz completa”, afirmó días atrás el presidente Juan Manuel Santos, Nobel de Paz que selló un histórico acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal y más antiguo grupo insurgente.
“Muy buenos días para el mundo y Colombia, un gran amanecer latinoamericano lleno de esperanza, conviccion, alegría y paz”, escribió en Twitter el ELN, levantado en armas desde 1964.
En una ceremonia de una hora y media, los jefes negociadores del gobierno, Juan Camilo Restrepo, y de la guerrilla, Pablo Beltrán, abrirán hoy las pláticas ante representantes de los países garantes (Ecuador, Brasil, Chile, Cuba, Noruega y Venezuela), 150 invitados y unos 60 medios de comunicación .
Los debates a puerta cerrada se iniciarán mañana, según fuentes de la cancillería de Ecuador, donde se celebrará la primera y la última ronda de negociaciones.
El resto se prevé en los otros países garantes. El proceso de paz con el ELN “se anuncia difícil” y diferente al que se desarrolló durante cuatro años en Cuba con las FARC, indicó el politólogo Frédéric Massé. “EL ELN tiene reivindicaciones un poco más fundamentalistas que las FARC (…), quiere cambios mucho más profundos”, dijo este profesor de la Universidad de Bogotá. “No se presenta como un representante del pueblo, sino como un mediador. Para el ELN, es la sociedad la que debe negociar”, agregó.
La “participación de la sociedad civil en la construcción de la paz” es precisamente uno de los seis puntos de la agenda, que también incluye los de “democracia para la paz”, “transformaciones para la paz”, “víctimas”, “fin del conflicto armado” e “implementación”.
Desde el sábado , organizaciones sociales se reúnen en la llamada Mesa Social para la Paz para aportar ideas.
Sin embargo, según una encuesta divulgada ayer por el diario El Tiempo y W Radio, 61,2% de los consultados “no cree” en las intenciones del ELN de alcanzar un acuerdo de paz. La mesa debía haberse instalado en octubre, pero se retrasó por la exigencia de Santos de que fuera liberado un excongresista rehén y de la guerrilla de que el gobierno indultara a dos rebeldes presos.
Colombia busca cerrar una conflagración que tiene un saldo de 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.
“EL ELN tiene reivindicaciones un poco más fundamentalistas que las FARC (…), quiere cambios más profundos”.
Señaló el politólogo Frédéric Massé, sobre la dificultad del proceso.
Datos
- Colombia busca cerrar una conflagración que tiene un saldo de 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.
- “EL ELN tiene reivindicaciones un poco más fundamentalistas que las FARC (…), quiere cambios más profundos”.