“Empleados desvalorizados”
En los tiempos contemporáneos, numerosos trabajadores no solamente perciben magros salarios, en ocasiones también son desvalorizados por quienes ocupan puestos jerárquicos en distintas compañías. La humillación, denigración, subestimación, las descalificaciones de toda índole son recurrentes e implacables, principalmente cuando se trata de vendedores que deben cumplimentar los objetivos propuestos desde el área de comercialización. Es común que esto ocurra porque quienes disfrutan de un posicionamiento importante dentro de una empresa determinada no cuentan con estudios académicos que avalen ese lugar de privilegio, solamente han alcanzado ese estatus por la antigüedad. Y ése no es un dato menor, pues esa gente no reúne la adecuada formación o especialización vinculada con el manejo de grupos, en recursos humanos por ejemplo. Me parece que urge un control y seguimiento de las autoridades competentes sobre este asunto con el fin de detectar casos como los señalados. Descalificar a los asalariados implica una falta de respeto y afecta a la autoestima de esas personas. La desvalorización existe porque importa más la facturación, los recursos monetarios y no tanto los seres humanos. Hemos llegado a una instancia en la que la preocupación radica en lo material exclusivamente. Lo peor de todo es que, de algún modo, el departamento de Recursos Humanos no puede intervenir porque en las compañías mandan los números; por ende, la ocupación por el bienestar general de los empleados queda relegada. Marcelo Malvestitti DNI 18.242.927 Rosario
Marcelo Malvestitti DNI 18.242.927 Rosario
En los tiempos contemporáneos, numerosos trabajadores no solamente perciben magros salarios, en ocasiones también son desvalorizados por quienes ocupan puestos jerárquicos en distintas compañías. La humillación, denigración, subestimación, las descalificaciones de toda índole son recurrentes e implacables, principalmente cuando se trata de vendedores que deben cumplimentar los objetivos propuestos desde el área de comercialización. Es común que esto ocurra porque quienes disfrutan de un posicionamiento importante dentro de una empresa determinada no cuentan con estudios académicos que avalen ese lugar de privilegio, solamente han alcanzado ese estatus por la antigüedad. Y ése no es un dato menor, pues esa gente no reúne la adecuada formación o especialización vinculada con el manejo de grupos, en recursos humanos por ejemplo. Me parece que urge un control y seguimiento de las autoridades competentes sobre este asunto con el fin de detectar casos como los señalados. Descalificar a los asalariados implica una falta de respeto y afecta a la autoestima de esas personas. La desvalorización existe porque importa más la facturación, los recursos monetarios y no tanto los seres humanos. Hemos llegado a una instancia en la que la preocupación radica en lo material exclusivamente. Lo peor de todo es que, de algún modo, el departamento de Recursos Humanos no puede intervenir porque en las compañías mandan los números; por ende, la ocupación por el bienestar general de los empleados queda relegada. Marcelo Malvestitti DNI 18.242.927 Rosario
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