“En defensa de la carrera docente en la educación pública”

Redacción

Por Redacción

He cursado mis estudios de pregrado y de grado íntegramente gracias a la educación pública y gratuita. Inicialmente en una escuela de barrio, como es la Escuela Nº 289, luego el secundario en el CEM Nº 9 y la carrera de Abogacía en la UNC, todas instituciones de la ciudad de General Roca. Hoy en día, a mis 29 años, estoy cursando una maestría en Criminología en la Universidad Nacional del Litoral y estoy convencido de que la enseñanza debe ser pública y gratuita, por eso es que decido colaborar devolviendo de esta manera la oportunidad que me brindaron la comunidad, la facultad y el país. Es por ello que junto con un grupo de docentes nos desempeñamos en calidad de ad honórem, lo que significa literalmente ‘por la honra, el prestigio o la satisfacción personal que la tarea brinda’, en distintas cátedras de la Facultad de Abogacía. Y aunque nadie lo crea, ninguno de nosotros cobra un solo peso por la tarea que realizamos, lo hacemos por el amor a la función que desempeñamos y a la educación pública y gratuita que recibimos. Sepa el lector que cada uno de nosotros realiza tareas laborales fuera del ámbito académico, siendo la carrera docente un segundo trabajo, en pos del cual se sacrifican horas y días, fines de semanas, momentos familiares o simplemente tiempo de descanso. Característica que dignifica y categoriza mucho más nuestra labor. Cabe aclarar que oportunamente rendí el concurso de oposición y antecedentes para desempeñarme en el cargo de ayudante de primera con dedicación simple ad honórem (resolución Nº 0023, del 28 de febrero de 2014). Pero existe en nuestra facultad un grupo de compañeros a quienes este Consejo Directivo les niega la oportunidad de someterse a concurso y se mantiene en la más absoluta ilegitimidad. Son personas formadas profesionalmente y cuentan con un gran capital tanto intelectual como moral. Hoy la carrera de Abogacía, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, perteneciente a la Universidad Nacional del Comahue, se encuentra a punto de dejar cesantes a un grupo de entre 10 a 20 docentes ad honórem, negándoles la continuidad en la carrera docente y perjudicando el normal funcionamiento de las distintas cátedras en las que se desempeñan. Determinación basada en una decisión de naturaleza política, encabezada por el decano Carlos Pescader. El Consejo Directivo de la Universidad Nacional del Comahue, en su última sesión, sometió a votación la continuidad o no de la totalidad de los docentes ad honórem del Departamento de Derecho Privado, pronunciándose por la negativa –lo cual tendría el resultado de desvincular a docentes que al día de la fecha se encuentran en funciones–, resultado obtenido sólo por el apoyo del decano, quien desempató dicha votación. El viernes 10 de abril dicho resultado volvió a ser planteado ante el Consejo Directivo gracias a las objeciones formuladas por la Dra. Ares Nogueira, directora del Departamento de Derecho Privado. Acumulándose el tratamiento del destino de los docentes ad honórem del Departamento de Derecho Público, donde el director de departamento formulará su propia oposición a la decisión del Consejo Directivo. La justificación dada para esta lamentable y triste decisión es la de admitir que únicamente presten tareas los docentes remunerados, discriminando a aquellos que lo hacen de manera gratuita. De este modo, nos dan un trato de “docentes de cuarta categoría”, desvinculándonos sin siquiera darnos las gracias por la tarea prestada. Igual desamparo sufrimos a manos de los representantes gremiales docentes, que solicitan nuestra desvinculación por la sola razón de no percibir haberes, obviamente sin generar en tal sentido aportes gremiales. Ello con la excusa de convertir tales cargos en rentados, lo que es imposible dada la situación presupuestaria de nuestra amada facultad. Es por esto que quien escribe, junto con los docentes ad honórem de la carrera de Abogacía, deseamos poner en conocimiento de la comunidad toda nuestra actual situación. Les solicitamos que pidan las cuentas correspondientes a sus representantes, entre los cuales se encuentra el decano Carlos Pescader y los miembros del Consejo Directivo votantes de estas nefastas resoluciones. Les pedimos nos brinden su apoyo a quienes día a día sumamos con nuestro trabajo al crecimiento y mantenimiento de la educación pública y gratuita. Baldemar Pedro Alejandro Urra DNI 31.358.309 Roca

Baldemar Pedro Alejandro Urra DNI 31.358.309 Roca


He cursado mis estudios de pregrado y de grado íntegramente gracias a la educación pública y gratuita. Inicialmente en una escuela de barrio, como es la Escuela Nº 289, luego el secundario en el CEM Nº 9 y la carrera de Abogacía en la UNC, todas instituciones de la ciudad de General Roca. Hoy en día, a mis 29 años, estoy cursando una maestría en Criminología en la Universidad Nacional del Litoral y estoy convencido de que la enseñanza debe ser pública y gratuita, por eso es que decido colaborar devolviendo de esta manera la oportunidad que me brindaron la comunidad, la facultad y el país. Es por ello que junto con un grupo de docentes nos desempeñamos en calidad de ad honórem, lo que significa literalmente ‘por la honra, el prestigio o la satisfacción personal que la tarea brinda’, en distintas cátedras de la Facultad de Abogacía. Y aunque nadie lo crea, ninguno de nosotros cobra un solo peso por la tarea que realizamos, lo hacemos por el amor a la función que desempeñamos y a la educación pública y gratuita que recibimos. Sepa el lector que cada uno de nosotros realiza tareas laborales fuera del ámbito académico, siendo la carrera docente un segundo trabajo, en pos del cual se sacrifican horas y días, fines de semanas, momentos familiares o simplemente tiempo de descanso. Característica que dignifica y categoriza mucho más nuestra labor. Cabe aclarar que oportunamente rendí el concurso de oposición y antecedentes para desempeñarme en el cargo de ayudante de primera con dedicación simple ad honórem (resolución Nº 0023, del 28 de febrero de 2014). Pero existe en nuestra facultad un grupo de compañeros a quienes este Consejo Directivo les niega la oportunidad de someterse a concurso y se mantiene en la más absoluta ilegitimidad. Son personas formadas profesionalmente y cuentan con un gran capital tanto intelectual como moral. Hoy la carrera de Abogacía, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, perteneciente a la Universidad Nacional del Comahue, se encuentra a punto de dejar cesantes a un grupo de entre 10 a 20 docentes ad honórem, negándoles la continuidad en la carrera docente y perjudicando el normal funcionamiento de las distintas cátedras en las que se desempeñan. Determinación basada en una decisión de naturaleza política, encabezada por el decano Carlos Pescader. El Consejo Directivo de la Universidad Nacional del Comahue, en su última sesión, sometió a votación la continuidad o no de la totalidad de los docentes ad honórem del Departamento de Derecho Privado, pronunciándose por la negativa –lo cual tendría el resultado de desvincular a docentes que al día de la fecha se encuentran en funciones–, resultado obtenido sólo por el apoyo del decano, quien desempató dicha votación. El viernes 10 de abril dicho resultado volvió a ser planteado ante el Consejo Directivo gracias a las objeciones formuladas por la Dra. Ares Nogueira, directora del Departamento de Derecho Privado. Acumulándose el tratamiento del destino de los docentes ad honórem del Departamento de Derecho Público, donde el director de departamento formulará su propia oposición a la decisión del Consejo Directivo. La justificación dada para esta lamentable y triste decisión es la de admitir que únicamente presten tareas los docentes remunerados, discriminando a aquellos que lo hacen de manera gratuita. De este modo, nos dan un trato de “docentes de cuarta categoría”, desvinculándonos sin siquiera darnos las gracias por la tarea prestada. Igual desamparo sufrimos a manos de los representantes gremiales docentes, que solicitan nuestra desvinculación por la sola razón de no percibir haberes, obviamente sin generar en tal sentido aportes gremiales. Ello con la excusa de convertir tales cargos en rentados, lo que es imposible dada la situación presupuestaria de nuestra amada facultad. Es por esto que quien escribe, junto con los docentes ad honórem de la carrera de Abogacía, deseamos poner en conocimiento de la comunidad toda nuestra actual situación. Les solicitamos que pidan las cuentas correspondientes a sus representantes, entre los cuales se encuentra el decano Carlos Pescader y los miembros del Consejo Directivo votantes de estas nefastas resoluciones. Les pedimos nos brinden su apoyo a quienes día a día sumamos con nuestro trabajo al crecimiento y mantenimiento de la educación pública y gratuita. Baldemar Pedro Alejandro Urra DNI 31.358.309 Roca

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