En el Día del Amigo, a un amigo

Hay un proverbio árabe que dice “cuando un hombre desaparece solo queda su trabajo y el mejor trabajo de un hombre son… sus hijos”.

Se fue Oscar Caraballo, y si bien hace un tiempo que la peleaba lo hacía con dignidad y entereza, porque contaba con esa fuerza enorme que les transmitían su esposa, sus cuatro hijos y, por si fuera poco, ese plus enorme que significa la presencia de sus ocho nietos.

Oscar, el Bomba y toda su familia (esposa, hijos y nietos): te estamos profundamente agradecidos porque fuiste uno de los puntales que hicieron un triunfo de vida nuestra permanencia en Cipolletti.

Permanentemente me apoyaste e hiciste que me desarrollara como profesional de las Ciencias Agrarias con un éxito del que no tengo ninguna duda; no hubiese sido tal sin tu presencia en Tres Ases.

Siempre te voy a recordar con el mejor de mis pensamientos y voy a extrañar cuando nos encontrábamos ocasionalmente en un bar céntrico, compartíamos un café y charlas sobre la fruticultura, la política, la familia.

Descansa en paz que bien te lo mereces.

Héctor Raúl Di Carli

DNI 8.311.361


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