Cruces por Malvinas: ¿Podía el petrolero inglés atracar en Ushuaia?
El arribo del buque VS Promise, de bandera del Reino Unido, generó polémica en Tierra del Fuego. El caso contó con un comunicado en contra del gobierno nacional e incluso la intervención de la Fiscalía de Estado.
La llegada del buque VS Promise generó polémica en Tierra del Fuego.
El Mundial de Fútbol recalentó un tema que ya de por sí siempre fue muy sentido: el enfrentamiento con el Reino Unido por las Islas Malvinas. Esta semana ese enfrentamiento volvió a la escena pero esta vez en el sector energético a partir de que un buque de bandera británica amarró en el puerto de Ushuaia.
La llegada del buque petrolero este lunes al puerto austral no pasó para nada inadvertida dado que el barco tiene nada menos que 228 metros de eslora. El buque debió ingresar al puerto a raíz de un temporal que le impidió completar la carga de petróleo que realizaba en la monoboya cercana, de Río Cullén.
La bandera británica flameante tampoco fue pasada por alto y llevó a que desde el gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur se emitiera un duro comunicado en contra del gobierno nacional por permitir su amarre, que se extendió por 14 horas, tras las cuales regresó a la monoboya de carga.
El telón de fondo, es en realidad otro. El puerto de Ushuaia está intervenido por el gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). Y precisamente a ese organismo fue al que se acusó de haber violado la Ley provincial 852, más conocida como la Ley Gaucho Rivero que restringe el ingreso de buques de bandera del Reino Unido.
Sin embargo, días después se conoció que el VS Promise contaba con autorizaciones del gobierno provincial para su actividad, tanto de la Secretaría de Hidrocarburos, como de la Dirección Provincial de Puertos.
Este contrapunto llevó a su vez a una denuncia formal ante la Fiscalía de Estado, cuyo titular Virgilio Martínez de Sucre, terminó intimando al gobernador Gustavo Melella, para que en un plazo de 15 días aclare lo ocurrido y explique qué permisos se le dio desde su gestión al barco petrolero.
La prohibición no es para todos los barcos
Saliendo de la polémica, el barco fue contratado por el consorcio CMA-1, que está integrado por TotalEnergies, Pan American Energy (PAE) y Harbour Energy, para transportar cerca de 500.000 barriles de petróleo de ese desarrollo offshore.
Este tipo de contrato, un flete, no está alcanzado por la Ley Gaucho Rivero, que así como permite el amarre de todo tipo de embarcación británica en casos de emergencia, solo prohíbe que toquen puertos y espejos de aguas provinciales los barcos que participen de actividades consideradas «ilegales».
Con tal concepto, se han considerado y bloqueado el ingreso a barcos pesqueros que tiraban redes en las aguas de las Islas Malvinas por permisos ingleses, o incluso cruceros de turismo, porque había realizado escalas en los puertos de las Islas Malvinas que controla el Reino Unido.
En el caso del VS Promise, el contrato es de un consorcio que opera en Argentina, con las normativas argentinas y para transportar únicamente esa producción petrolera nacional. Pese a la bandera, el barco no infringió las normas, y fue por eso que los mismos organismos provinciales le habían dado las autorizaciones para operar en la zona.
El Mundial de Fútbol recalentó un tema que ya de por sí siempre fue muy sentido: el enfrentamiento con el Reino Unido por las Islas Malvinas. Esta semana ese enfrentamiento volvió a la escena pero esta vez en el sector energético a partir de que un buque de bandera británica amarró en el puerto de Ushuaia.
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