OTC 2026: Argentina apuesta al GNL y enfrenta el desafío de escalar su infraestructura energética
En la Offshore Technology Conference 2026, en Houston, un panel con funcionarios y empresas expusieron el potencial energético argentino y los desafíos para escalar el GNL y el petróleo.
En el Room 204 del NRG Center, donde se desarrolla la Offshore Technology Conference 2026, Vaca Muerta volvió a meterse en el centro de la conversación energética global. No fue solo por su potencial, sino por lo que empieza a representar en un contexto internacional atravesado por la demanda de nuevos proveedores confiables.
El punto de encuentro fue el panel “Argentina as a Reliable Energy Partner: The Role of Vaca Muerta in the Global Energy Market”, que reunió a más de 100 asistentes —entre empresarios argentinos y representantes de compañías de Francia, China e India— interesados en el nuevo mapa del gas y el petróleo.
El panel del día fue moderado por la periodista especializada de Diario RÍO NEGRO, Victoria Terzaghi, en el que se debatieron sobre los avances en infraestructura de transporte y los proyectos necesarios para escalar las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y crudo.
En esta edición, la importancia del país crece en el marco del conflicto de Medio Oriente debido a su posición geográfica, lo que se verá reflejado en el debate que se llevará adelante hoy.
Ahí, el eje ya no fue si Vaca Muerta puede convertirse en un polo exportador, sino cómo hacerlo viable. La discusión se concentró en los cuellos de botella: infraestructura, financiamiento y coordinación entre actores.
En ese marco, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, llevó el debate al terreno concreto de la gestión. “Para quienes no son de la Argentina, los estados provinciales somos los dueños del recurso. Las regalías no se pagan a privados, se paga a los estados provinciales”, explicó, como punto de partida.
Pero enseguida bajó la discusión a la escala real del crecimiento. “Tenemos un fenómeno migratorio muy importante. En los últimos dos años tenemos 48.000 nuevos neuquinos… eso nos demanda 160 aulas por año solo en hijos de migrantes”, señaló
En ese sentido, remarcó la necesidad de acompañar el desarrollo productivo con inversión pública: “Nosotros veníamos retrasados en la construcción de infraestructura. Entonces, la inversión pública es importante”.
Figueroa también subrayó la importancia de una estrategia federal. “Si a Neuquén le va bien en forma aislada, no nos sirve. Tenemos que estimular a que a muchas provincias argentinas les vaya bien”, sostuvo.
El sector empresarial
Desde el sector empresarial, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, dimensionó la escala de los proyectos en curso y su impacto potencial.
“El proyecto de GNL que estamos llevando adelante es fundacional”, afirmó. Según detalló, implica inversiones superiores a los 30.000 millones de dólares, la perforación de unos 800 pozos y el desarrollo de infraestructura clave, como gasoductos, plantas de procesamiento y terminales de exportación.
Marín también señaló que la magnitud del proyecto requiere asociaciones internacionales. “YPF no podía hacerlo sola, ni con empresas argentinas. No tenemos la capacidad financiera para un proyecto de esta envergadura. Por eso fuimos a buscar socios internacionales”, explicó.
En cuanto al contexto global, sostuvo que la Argentina tiene ventajas competitivas. “Estamos en una zona libre de conflictos y podemos abastecer tanto a Europa como a Asia”, indicó, y agregó que “la seguridad energética pasó a ser más importante que el precio”.
Por su parte, el presidente de la Federación de Cámaras Energéticas de Neuquén, Mauricio Uribe, destacó el crecimiento del entramado productivo vinculado a la actividad.
“Hoy somos más de 600 empresas, con cerca de 50.000 personas trabajando directa e indirectamente”, afirmó. Según explicó, el desafío actual es aumentar la competitividad y escalar en la cadena de valor.
“Empezamos en los niveles más bajos de servicios, pero ya hay empresas que están entrando en segmentos de mayor complejidad”, señaló. En ese sentido, indicó que el desarrollo requiere acceso a financiamiento, tecnología y alianzas estratégicas.
Desde Pan American Energy, el vicepresidente de Supply Chain, Marcelo Gioffré, planteó la necesidad de asegurar la viabilidad económica de los proyectos. También señaló que la industria viene evaluando alternativas más flexibles para el desarrollo del GNL, en función de los costos y la escala de inversión.
A lo largo del panel, los participantes coincidieron en que el crecimiento del sector depende en gran medida de resolver los cuellos de botella en infraestructura, especialmente en transporte y logística.
En ese punto, Figueroa destacó la articulación con Río Negro como parte de una estrategia exportadora. “Tenemos que salir por un puerto patagónico para poder vender el GNL y el petróleo al mundo”, afirmó.
Además, vinculó el desarrollo del sector con el contexto macroeconómico y regulatorio. “Se estabilizó la macro, se dijo que iba a haber un RIGI, que se iban a estimular inversiones. Nosotros teníamos que poner las velas para que el viento nos pueda soplar”, señaló.
Finalmente, el gobernador planteó el carácter estratégico del momento actual. “Esta es la última gran oportunidad que va a tener la Argentina para salir adelante”, sostuvo.
El objetivo central fue demostrar que Argentina no solo posee el recurso, sino que está construyendo la confiabilidad operativa necesaria para ser un proveedor estable en un contexto global que demanda urgentemente seguridad energética y diversificación de suministros.
La jornada de este martes será clave para medir el interés de los inversores y reforzar el mensaje de que la Argentina puede convertirse en un socio energético confiable. El desafío será transformar ese potencial en obras concretas, financiamiento, acuerdos comerciales y exportaciones sostenidas que permitan aprovechar una ventana internacional favorable para el país.
El eje del encuentro fue claro: mostrar que Argentina no solo cuenta con recursos, sino que avanza en construir la confiabilidad operativa necesaria para posicionarse como un proveedor estable en un escenario global atravesado por la demanda de seguridad energética y diversificación de abastecimiento.
En ese marco, la jornada dejó una señal sobre el interés que empieza a generar el país entre inversores y empresas internacionales. El desafío, coincidieron los expositores, pasa ahora por traducir ese potencial en resultados concretos: obras de infraestructura, acceso a financiamiento, acuerdos comerciales y un flujo sostenido de exportaciones que le permitan a la Argentina capitalizar una ventana internacional que aparece como favorable.
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