“¿Esto es luchar contra la desertificación?”
El pasado 20/02/13 salió publicada en este diario una nota que expresa que el municipio de Ingeniero Jacobacci proyecta en el vivero local pasar de una superficie actual de una hectárea y media a cuatro en producción. El fundamento, según se explica, es avanzar en la forestación de la ciudad y la zona y contribuir, de esta manera, a la lucha contra el flagelo de la desertificación. En principio sería importante y necesario poder generar, como se ha hecho en otros momentos, ámbitos para que las instituciones, organizaciones y vecinos podamos discutir y acordar sobre qué estamos entendiendo por desertificación, proceso complejo y grave si los hay, síntoma de cómo estamos utilizando los bienes naturales y que, desde hace muchos años, nos acarrea, en toda nuestra región, problemas ambientales, económicos, sociales y culturales. Un trabajo participativo, planificado, articulado e interdisciplinario brindaría la posibilidad de enfrentar semejante desafío. En segundo término, quiero denunciar públicamente un hecho que involucra a nuestro municipio y que significó la tala de 25 árboles, de aproximadamente 30 años, en el pasaje Padre Miche. También en otros sectores de la localidad la poda que se realiza no es la adecuada en tiempo ni en forma y se priorizan los tendidos de cables e iluminación por sobre los árboles. Quizás no está de más recordar los beneficios que los árboles nos dan sin pedir nada a cambio, como protectores del suelo, reguladores térmicos y gaseosos, filtros para la tierra y la ceniza, reductores de la contaminación sonora, fuente de energía y de biodiversidad. Si la intención es hacer un cordón cuneta, asfalto, veredas u otras obras, existen formas comprobadas de hacer tanto podas aéreas como de raíces buscando compatibilizar las necesidades de nuevos servicios con la protección de los ejemplares existentes. Sólo hay que conocer cómo hacerlo y si no solicitar la asistencia técnica adecuada. Es importante también tener presente y hacer cumplir en todos sus términos la ordenanza 219-1606/99 que declara al arbolado público como patrimonio natural de nuestro pueblo y que en todo su articulado dispone de todos los medios para ejercer una defensa del mismo. Por último, surgen algunos interrogantes en cuanto a cuál sería el sentido de querer casi triplicar la superficie de nuestro vivero cuando actualmente no se logran plantar ni el 40% de lo producido y, fundamentalmente, a cómo se logrará abastecer de agua cuando las vertientes naturales de esa zona tienen serios problemas para dotar el riego de los paños actuales. Ojalá podamos reaccionar ante hechos como estos, siempre estamos a tiempo. Alejandro Fornasa DNI 22.773.780 Ingeniero Jacobacci
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Alejandro Fornasa DNI 22.773.780 Ingeniero Jacobacci
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