Europa quiere un divorcio rápido, pero Gran Bretaña pide tiempo
Como es el país que se retira el que inicia el proceso, líderes del bloque quieren que arranque cuanto antes. Pero Cameron quiere tomarse hasta seis meses.
La Unión Europea quiere una pronta separación, pero Gran Bretaña está pidiendo más tiempo. Los líderes europeos buscan morigerar los efectos negativos de la resaca tras el Brexit, mientras Escocia anunció que quiere negociar directamente con la UE para “proteger sus intereses”.
El divorcio no puede esperar meses como pretende el primer ministro británico, David Cameron, advirtieron los miembros fundadores del proyecto europeo, reunidos en Berlín. Las repercusiones económicas y políticas del referendo británico comienzan a sentirse en el mundo.
Tras el desplome bursátil del viernes, ahora empiezan los problemas políticos.
“Decimos aquí, juntos, que este proceso tiene que empezar cuanto antes”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, flanqueado por sus homólogos de Francia, Holanda, Italia, Bélgica y Luxemburgo.
Los mandatarios del bloque de 28 países deben reunirse el martes y miércoles en Bruselas, incluido el propio Cameron.
El jefe de la comisión de la UE, Jean-Claude Juncker, advirtió que la separación “no es un divorcio amigable’’, pero hizo notar que la relación “no fue nunca un romance fuerte’’.
Francia se permitió incluso pedir un nuevo primer ministro británico “en pocos días”, a pesar de que Cameron no tiene la intención de abandonar el cargo antes de octubre, cuando su Partido Conservador se reunirá para elegir un nuevo líder.
Los británicos votaron 52% a 48% el jueves a favor de poner fin a la membresía de 43 años del país en el bloque europeo. Pero ningún país ha dejado la UE previamente, así que nadie sabe exactamente como se desarrollará el proceso. En algún momento, Gran Bretaña tendrá que notificar oficialmente al bloque de sus intenciones. Mientras tanto, seguirá siendo miembro de la UE.
Lo que dice el Tratado
En sólo cinco puntos reunidos en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, el bloque fija la hasta ahora nunca utilizada “cláusula de retirada” de un país miembro, que regirá ahora la salida del Reino Unido de la UE.
“Todo Estado miembro podrá decidir, de conformidad con sus normas constitucionales, retirarse de la Unión”, señala el primer párrafo del artículo, antes de definir las modalidades internas del divorcio. El artículo 50 está incluido en el Tratado de Lisboa, concluido en 2007 y cuyo objetivo era mejorar el funcionamiento de la UE, que acababa de experimentar unos años antes, en 2004, la mayor expansión de su historia incorporando a diez nuevos países.
En su momento hubo ásperos debates sobre este artículo ya que, recuerda Robert Chaouad, doctor en ciencias políticas, incluirlo en un tratado “cuestionaba la esencia misma del proyecto europeo y su carácter ineluctable”. Es decir, lo inimaginable: la salida de un país de la Unión.
El artículo no se extiende en consideraciones jurídicas, es relativamente corto y no da detalles concretos sobre cómo se procederá al divorcio. Pero deja claro que el país que desea partir es el que tiene que iniciar el proceso, sin fijar sin embargo un calendario para que lo solicite.
“Hay una ruptura, por lo que hay un sinfín de disposiciones presupuestarias a tomar que son bastante complejas”.
Jean Piris, consultor político, dijo cómo será el efecto de la salida inglesa
El próximo debate
El camino de la renegociación
La UE y Reino Unido deberán luego renegociar una nueva base para sus relaciones futuras, una pesada etapa del proceso posdivorcio que sólo podrá comenzar una vez consumada la ruptura. “Llevará mucho más tiempo que el simple acuerdo de divorcio”, apunta este exfuncionario europeo.
Se barajan diferentes opciones, desde una integración del Reino Unido al Espacio Económico Europea (EEE), sellado entre la UE con Noruega, Islandia y Liechtenstein, a un acuerdo comercial como el que alcanzó el bloque con Canadá, “que llevó de 9 a 10 años” de negociación recuerda Piris y que aún no está vigente.
Sin embargo, todas las posibilidades están abiertas. “Jurídicamente todo es posible ya que no hay ningún precedente”, adelanta Robert Chaouad.
Datos
- “Hay una ruptura, por lo que hay un sinfín de disposiciones presupuestarias a tomar que son bastante complejas”.
- 27
- son las agencias que tiene la UE y que deberán negociar un divorcio ordenado pero extremadamente complejo.