Excalibur
Aunque nos desagrade el asumirlo, «la realidad», ese corpus de entes de sabida y compartida lectura, que contiene todos nuestros actos en un recorte temporal puntual no puede cambiarse. Podemos proyectar a futuro un compendio distinto de sus elementos en función de modificar una o todas las acciones que la construyen, pero la realidad que hemos pisado existió y no se borra.
Cada elemento en ella es «algo» o «alguien» independientemente de alguna voluntad, la importancia que se le asigne en tal o cual proyección no modifica su carácter de existencia, sólo revela el rol y el grado de utilidad de ese puntual elemento conforme a una causa, un plan o una ruta.
No podemos nivelar en grados de equidad absoluta ni jerarquizar en podios de simbólica relevancia a sus componentes si alguna justeza nos asiste; porque lejos de matrices y series cada elemento es, por concepción, distinto.
No hay «malas» o «buenas» realidades, sólo mediciones de conveniencias conforme a intenciones de proyección, las que han de guiar el ensamble de la realidad futura, una que no podrá renegar de su ancestro y está
obligada a asumirla.
Dado a que la más lejana proyección futura en la Tierra es, bajo el actual marco de realidad temporalmente muy cercana, y al comprometido estado de nuestro corpus hoy, luce más sensato (y menos ignorante) el
empoderar a cada elemento con sus propios e intransferibles atributos, que el repartir permisos de existencia. Al
parecer hoy se están otorgando permisos y estableciendo prohibiciones de existencia ( léase cancelaciones) para la fastuosa meta de «…ser alguien». Cada quien sabrá si aguarda o no en esa fila.
Karina Zerillo Cazzaro
DNI: 21653863.
Mar del Plata