“Faltan garantías de continuidad de las políticas públicas a largo plazo”

Entrevista con Lucila Crexell, senadora nacional por Neuquén





La economía busca ponerse de pie frente a una segunda ola de Covid que no cede, y al ambiente electoral que ya ocupa el centro de la agenda. Para abordar tal escenario, y con fuertes definiciones en materia política económica, dialogó con PULSO la Senadora por Neuquén Lucila Crexell.

PREGUNTA: ¿Cuál es su visión acerca del momento que atraviesa el país?
RESPUESTA: Vivimos una situación muy compleja. La pandemia obligó a actuar sobre un terreno totalmente desconocido. No obstante creo que se han cometido enormes errores. Se insiste en responsabilizar de los problemas al anterior gobierno, cuando en realidad los desequilibrios estructurales de Argentina datan de mucho tiempo atras, donde la coalición de gobierno también tiene responsabilidad en la evolución de la macroeconomía, que desencadena la situación actual.

P: ¿Hubo un buen manejo de la pandemia?
R: En un primer momento había que evaluar y analizar cómo decidir. Tal vez luego no se aprovechó la ventaja de observar cómo se manejó el problema varios meses antes en Europa. Creo que las decisiones de gobierno se sustentan en la matriz ideológica propia de la coalición oficialista, y no son producto de una planificación de mediano o largo plazo. Hoy se ven resultados de las malas decisiones, con el cierre brutal de la economía durante los primeros meses de la pandemia, y el retraso en las decisiones respecto a la compra de vacunas.

P: ¿En cuales decisiones radica la ideologización de las decisiones?
R: Tiene que ver con la visión o la cosmovisión que el espacio político le da a su gobierno. No es peyorativo decir que son decisiones basadas en la matriz ideológica, por el contrario. Eso se refleja en las decisiones respecto a una serie de aspectos relacionados a la economía: exportaciones, subsidios, la negociación de la deuda, las negociaciones con el Club de París y el FMI. La reciente discusión sobre el impuesto a las ganancias, es un claro ejemplo. Argentina no ha logrado una continuidad de políticas de mediano y largo plazo que mantengan cierta coherencia, sino que cada gobierno que asume vuelve a plantear un esquema distinto de decisiones. Y eso es contraproducente.

P: ¿La nueva ley de ganancias no es beneficiosa para los trabajadores?
R: Eso depende de la forma en que cada uno vea el esquema impositivo. En un contexto çhay una franja de trabajadores en relación de dependencia, con altos ingresos, seguridad laboral que no tienen a su cargo empleados, o el mantenimiento de la producción, y además se les exime de pagar impuestos, mientras otros sectores como los monotributistas o los autónomos no reciben el mismo beneficio. No hubo ninguna modificación para los que ganan menos de $50.000. Los estándares de OCDE se proponen un esquema tributario más progresivo, y esta modificación va a contramano de eso. Un impuesto como el IVA, aun con la evasión que existe, tiene una recaudación similar a la de los países del primer mundo. Solo que en Argentina la alícuota de IVA es 21%, y en el promedio de los países de la OCDE es 11%.

Argentina no ha logrado una continuidad de políticas de mediano y largo plazo que mantengan cierta coherencia, sino que cada gobierno que asume vuelve a plantear un esquema distinto de decisiones. Y eso es contraproducente»

P: ¿Significa entonces que está a favor del aporte extraordinario de las grandes fortunas?
R: No, en ese caso votamos en contra. Tiene que ver con principios jurídicos relacionados a la doble imposición y la confiscatoriedad del tributo. Es una discusión diferente a la progresividad de la estructura tributaria.

P: ¿Estuvo en contra de la ampliación de la zona fría?
R: Bueno, es un claro ejemplo de una decisión ideologizada, que se pretende redistributiva y en beneficio de la sociedad, y sin embargo las consecuencias repercuten negativamente sobre los ciudadanos que menos capacidad de pago tienen. Respecto a este tema había dos discusiones. La primera era la prórroga del esquema vigente, la cual se aprobó sin que exista ningún informe técnico que lo fundamente. Acordé con la prórroga, pero solicité que se analice el impacto y la implementación. La segunda era la ampliación de la zona fría vigente. En este sentido, me opuse dado que la zona se amplía subsidiando a gente que quizá no lo necesite. Cito al Ministro Martín Guzmán cuando dijo que el subsidio tarifario vigente es «pro rico». Cammesa es uno de los principales aportantes al fondo para la zona fría. Pero al mismo tiempo Cammesa recibe subsidios del estado. Significa que el aporte al fondo finalmente sale de las arcas del estado.

P: ¿Que le falta a Vaca Muerta para que despierte su potencial?
R: Tiene que ver con la ausencia de políticas públicas de mediano y largo plazo, concurrentes entre nación y provincia. No hay una proyección clara de cuáles son las condiciones, los incentivos. Es evidente en lo que ocurrió con la Resolución 46. El gas está subsidiado tanto en la oferta como en la demanda. Hay marchas y contramarchas que no permiten que se concrete lo que todos vislumbramos para Vaca Muerta. Hay que volver a discutir la distribución y el derrame de la actividad hidrocarburífera en la provincia. Por discutir tanto el incentivo a los hidrocarburos, no hemos discutido la diversificación de la matriz productiva de la provincia. Son necesarias garantías de continuidad de las políticas públicas para alcanzar un sendero de crecimiento y el desarrollo de un recurso no renovable que puede colocar al país en posición exportadora.

P: Llegan las elecciones de medio término ¿cómo la encuentran posicionada en el mapa político provincial?
R: No estoy haciendo política partidaria. Sigo afiliada al MPN por una cuestión de afinidad con los principios, ideológica, con su carta orgánica. Pero no me siento para nada representada por el presidente actual del partido y actual Gobernador de la provincia. No estoy de acuerdo con la forma en que se maneja el partido, ni con los mecanismos que han impuesto. Repiten esquemas que son recesivos para la política, reforzando la dependencia estado-partido, algo que también critico a nivel nacional. En relación a Juntos por el Cambio, que fue una coalición electoral, es muy difícil recomponer una relación constructiva cuando no fueron frontales. En su momento le aclaré a Pablo Cervi que consideraba que lo que se pretendía no solo configuraba una injusticia para conmigo, sino para con la representación de las mujeres de mi provincia. Eso es lo que defendí.

PERFIL: Lucila Crexell
Lucila Crexell es oriunda de San Martín de los Andes. Es Licenciada en Relaciones Públicas (UADE) y Abogada (UADE).
Es docente en el Departamento de Derecho de la Facultad de Cs. Sociales de la UADE y de la Diplomatura Internacional en Diplomacia Parlamentaria (Universidad Austral).
Fue electa Senadora Nacional por la provincia del Neuquén como candidata del MPN en 2013 y reelecta para el mismo cargo en 2019 como candidata de Juntos por el Cambio.


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