Giro y liberación en la causa por crimen en Mari Menuco

El “testigo clave” confesó que había mentido para acusar a Acuña. El petrolero quedó en libertad pero sigue imputado. Familiares de la joven asesinada niegan un caso de trata.

Redacción

Por Redacción

Acuña quedó imputado pero en libertad. El fiscal espera el resultado de las pericias de ADN para avanzar en la investigación.

NEUQUÉN (AN).- La investigación por el asesinato de la joven que fue ejecutada en la zona de Mari Menuco tuvo ayer un fuerte revés cuando la fiscalía debió solicitar la liberación del único sospechoso. Es que el testigo “clave” del caso dijo que había mentido al acusar a Juan Carlos Acuña. “Aparentemente hay gente interesada en desviar esta investigación”, aseguró ayer el defensor de Acuña, Gustavo Lucero, y junto a su colega Marina Díaz advirtieron que el testigo clave “se vio obligado a acusar a Acuña”. Ayer el fiscal Maximiliano Breide Obeid solicitó la liberación del empleado petrolero que estaba detenido desde el viernes pasado, y si bien no retiró los cargos en su contra, anticipó que con el cotejo de ADN se descartará o confirmará definitivamente su participación en el asesinato de la joven paraguaya Rosario Gladys Giménez Ortíz. El fiscal detalló que el testigo hasta ahora clave brindó una explicación de porqué había mentido, pero advirtió que no dará a conocer esos detalles ya que a partir de los mismos abrirá una nueva línea de investigación. Las pruebas en contra de Acuña eran circunstanciales. Tiene un auto oscuro como el que describió otro testigo y tuvo un arma del mismo calibre (9 mm) que la utilizada en el crimen. Lo que no queda ahora en claro es si esas coincidencias eran fruto de la casualidad o si bien quienes optaron por incriminarlo lo hicieron a sabiendas. El crimen de Rosario fue en tono mafioso. La hicieron arrodillarse antes de dispararle primero de frente y luego por la espalda. La dejaron en el medio de la estepa de Lindero Atravesado, en una zona alejada, el domingo 24, sin ninguna documentación. Luego se supo su identidad, que era oriunda de Paraguay y que vivía en Plaza Huincul en donde ejercía la prostitución. Ayer la justicia dio con dos hermanos de la joven, quienes viven en Zárate, provincia de Buenos Aires. Ambos negaron que la muchacha de 27 años haya sido víctima de una red de trata para la explotación sexual y contaron que habían pasado juntos el Año Nuevo en su país natal. El abogado del acusado ahora liberado destacó ayer el rol de la defensa en la investigación y advirtió que “la confesión del testigo podría comprometer a otras personas que hay que ver por qué motivo quisieron desviar la investigación”. De hecho, según se supo ayer, la joven vivía y trabajaba en la zona de Plaza Huincul y Cutral Co desde hacía dos años. Y no tendría vinculación alguna con la localidad de Añelo, en donde vive el acusado y en donde, hasta el momento, se habían concentrado los allanamientos.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora