Gladys Aristimuño le pone su nombre a su propia voz
La artista roquense presenta este sábado en Casa de la Cultura “Camino bordado de fe”, su primer disco. Multifacética sobre el escenario, cuenta qué significa liderar su propio proyecto musical.
Fue Gladys Cassaro, Gladys Nuages y Gladys Muiño, pero nunca había sido Gladys Aristimuño. Nunca hasta ahora que se animó a ponerle su nombre y apellido a su propia voz. “Una cuestión de autoestima”, sugiere ella.
Gladys Aristimuño, nacida en la Capital Federal, pero criada en Roca, regresó a la ciudad de Buenos Aires a fines de los ‘70 para formarse como artista. Y para ser artista. Consiguió hacer las dos cosas. Durante todos esos años, cantó, bailó y actuó. Se fue de gira a Brasil con la troupe de Pepe Cibrián y se quedó. Después se fue a Puerto Rico y también se quedó. Grabó música en francés, portugués e italiano. Volvió a Buenos Aires primero y a Roca, después.
Siguió actuando y cantando, pero nunca un proyecto suyo llevó su nombre. Hasta ahora. O no tan ahora. Si bien este sábado presentará su primer disco, “Camino bordado de fe”, a las 21:30 en la Sala II de Casa de la Cultura, ese disco comenzó a tomar forma hace seis años. “Una cuestión de autoestima”, insistirá ella.
De Chico Buarque y Tom Jobim a Gershwin, David Lebón y Víctor Jara, pasando por Pixinguinha, Michael Franks, “Camino bordado de fe” es un disco de canciones cantadas por Aristimuño y arregladas para la ocasión por Mauricio Lusardi.
“El repertorio tiene que ver con cuestiones personales y familiares que me sucedieron a lo largo de mi vida. Son canciones que me acompañaron durante todos esto años”, revela Aristimuño.
¿Por qué pasó tanto tiempo hasta que resolvió ponerle su nombre a su voz? “Nunca me creí ser tan buena cantante como para ponerme al frente de un proyecto”, confiesa. “Actué, canté y bailé en muchos escenarios, pero no estaba la frente de las cosas. Ahora sí”, celebra Gladys.
Sobre el repertorio, cuenta Aristimuño que se trata de “un disco de canciones, de letras profundas con un significado especial para mi. Musicalmente están arregladas por Mauricio Lusardi en clave jazzística para darle una coherencia sonora”.
“Camino bordado de fe” fue grabado en Roca con músicos locales. “Todos ellos cobraron por trabajar en el disco”, remarca Gladys. “Es importante eso”, dice.
El recital de Gladys Aristimuño será este sábado a las 21:30 en Casa de la Cultura. Las entradas anticipadas cuestan 200 pesos para socios y 250 para no socios.
“Nunca me creí ser tan buena cantante como para ponerme al frente de un proyecto, ahora sí siento que puedo hacerlo”,
confiesa Gladys Aristimuño sobre su flamante trabajo discográfico.
Un show con dieciséis músicos en escena
Gladys Aristimuño: voz
Mauricio Lusardi: piano y arreglos
Francisco López: contrabajo
Gabriel Araya: batería y percusión.
Andrés Fuhr: guitarra
Sergio Lobo: violín
Ramiro Zárate: violoncello
Gabriela Franco: flauta
César Barros: clarinete
Lionel Biondelli: saxo
Brenda Diaco: fagot
Amadeo Bonaiuto: trompeta
Jesús Fernández: acordeón
Nelson Vargas: congas
Ricardo La Sala y Pablo Aristimuño: voces invitadas
Datos
- “Nunca me creí ser tan buena cantante como para ponerme al frente de un proyecto, ahora sí siento que puedo hacerlo”,
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora