Golpe de hackers a bancos: u$s 1.000 millones
Una red de ciberdelincuentes les robó a unos 100 bancos de 30 países. Usaban las claves de los empleados bancarios
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Una banda de piratas informáticos robó unos 1.000 millones de dólares a un centenar de bancos de 30 países del mundo. Así lo denunció la compañía rusa de seguridad en internet Kaspersky en un comunicado publicado en su página web, y publicó The New York Times. Los cibercriminales utilizaron durante un tiempo indeterminado un sofisticado troyano infiltrado en redes bancarias. El descubrimiento es según algunos expertos, uno de los sistemas criminales más sofisticados que hasta ahora se han empleado para estafar a entidades bancarias de forma telemática. Según la empresa, que junto con la Interpol y la Europol se encargó de investigar lo que llamó “operación sin precedentes”, los ciberdelincuentes procedentes de Rusia, Ucrania, China y varios países europeos habían operado ya desde hace dos años sin causar sospechas. A diferencia de otros “hackers”, la banda denominada Carbanak no robaba las cuentas de los clientes de bancos, sino directamente a las de las instituciones financieras simulando que se trataba de actividades de sus empleados. Según los expertos de la compañía de seguridad, los delincuentes tardaban de dos a cuatro meses en recabar todos los datos del banco necesarios para realizar transacciones fraudulentas con las que se llevaban hasta 10 millones de dólares de una entidad. Precisamente ese es el período de tiempo que se requería desde que se infectaba el primer ordenador de la red interna del banco a través de la técnica “phishing”, que emula un software legal de una entidad para pedir claves y contraseñas al usuario, hasta la recogida del dinero de los cajeros automáticos. Tras acceder a la red, Carbanak localizaba los ordenadores que administraban los sistemas de videovigilancia a través de los cuales, a su vez, aprendió a imitar las actividades virtuales de los empleados del banco. “Los ‘hackers’ ni siquiera tuvieron que entrar en los servidores bancarios. Sólo se infiltraban en la red y se dedicaban a aprender a hacer pasar sus actividades por ordinarias. Se trata de un robo verdaderamente profesional”, afirmó Serguéi Golovanov, experto de Kaspersky. El descubrimiento se inició a partir de un cajero automático de Kiev (Ucrania) que empezó a entregar billetes de forma aleatoria a cualquier hora del día, ante la sonrisa y cara de buena suerte que ponían las personas, que al pasar ante la máquina, se encontraban con ese inusual regalo. Las cámaras de seguridad instaladas ante el cajero evidenciaron el problema. El banco ucraniano afectado pidió a Kaspersky que hiciera una investigación. Lo que encontró es que el problema del cajero era un problema menor. Los ordenadores del banco están infectados con un software malicioso (malware) que grababa todos los movimientos de las pantallas de los empleados del banco. De forma remota, los ciberdelincuentes, entre los que se incluyen rusos, chinos y europeos, recibían información precisa en video sobre los procedimientos del banco al hacer transferencias y disponían de las claves para operar a su antojo. A partir de esa información bancaria, este grupo criminal podía hacer que un cajero automático determinado soltara cantidades en efectivo, pero también obtenían cantidades mayores mediante transferencias desde bancos de Estados Unidos, Holanda, Japón, Rusia, Suiza hacia cuentas bancarias de otros países. No obstante, la investigación de Kaspersky va más allá y calcula que el alcance de este sofisticado ataque informático llega a más de 100 bancos en 30 países, con lo que podría ser el mayor robo de todos los tiempos si fuera confirmado. (EFE y La Vanguardia)