Gritar no es tener autoridad

Por Carta de lector




Alberto Fernández y sus discursos: en ellos se lo nota acalorado, enojado y algo violento. Al hablar en un tono alto, pierde el timbre normal de su voz. De tal manera que a veces no se entiende lo que está diciendo. Su modo de hablarle al público no parece ser del todo correcto (en cuanto a lo que se espera de un mandatario).

Si desea que el pueblo argentino lo escuche y le preste atención, debería hacerlo con un sentimiento de empatía hacia los demás.

Solo le pedimos un poco más de serenidad.

Señor Presidente: no es conveniente emitir palabras como “Imbéciles, hipócritas, miserables”. Estas son expresiones verbales que lo distancian aún más de los ciudadanos argentinos.

Llegará un día en que la distancia sea tanta que no tendrá camino de retorno para reconciliarse con la gente. Trate de no perder el equilibrio emocional. El país lo necesita para que usted pueda dirigir los destinos de nuestra patria, de una manera correcta y confiable. Así logrará ser merecedor de respeto, (y quizás para algunos también de admiración). Todos comprendemos que le tocó administrar un República llena de problemas, pero usted tenía pleno conocimiento de la situación social de Argentina, antes de postularse a presidente de la Nación.

Deje a un lado las excusas, tratando de convencernos “en cada plática” que la culpa es del ex presidente Mauricio Macri. Desempeñe fielmente su cargo, y busque soluciones para que la República crezca. No pierda parte de su tiempo culpando y juzgando a los demás. Utilice todas sus energías para diseñar un prospero futuro para todos los habitantes del suelo argentino.

Bien lo dijo el filósofo José Ortega y Gasset: “Argentinos a las cosas. Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos”.

Hugo Modesto Izurdiaga

DNI 11.604.534

Buenos Aires


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