Gwyneth Paltrow no pudo vivir con 29 dólares a la semana
La millonaria actriz quería experimentar cómo era vivir con esa suma....
HOLLYWOOD
Nominada por el chef Mario Batali, la actriz y gurú de lifestyle Gwyneth Paltrow aceptó el reto de no gastar en comida más de 29 dólares en una semana. Pero el jueves confirmó en su sitio web Goop que había fracasado: “Como sospechaba, sólo hemos conseguido completar cuatro días, cuando yo personalmente fallé y compré algo de pollo y verduras frescas (y siendo totalmente transparente, media bolsa de regaliz negro)”.
Paltrow empieza el texto diciendo que dudaba de ella misma desde el principio y, por eso, había aceptado el reto pero al mismo tiempo que donaba al Banco de Alimentos de Nueva York que puso en marcha esta acción para concienciar sobre lo difícil que es vivir con la actual cuota en vales de comida proporcionada por el Gobierno a las familias estadounidenses de poco recursos.
La actriz, adalid de una dieta ultrasaludable como forma de alcanzar la felicidad, ha fracasado en su intento de alimentarse con menos dinero (“Me doy un aprobado bajo”, dice), pero asegura haber aprendido en el proceso. “Mi perspectiva ha sido completamente alterada sobre lo difícil que es conseguir comida sana y nutritiva con ese presupuesto, incluso durante sólo unos días: un desafío al que 47 millones de americanos se enfrentan cada día, cada semana y cada año”.
“Yo misma me derrumbé y tomé un poco de pollo y verdura fresca (y para decir toda la verdad: media bolsa de caramelos de regaliz negro)”, escribió Paltrow, que asegura ser una persona que lleva una dieta muy sana.
Antes, algunos críticos manifestaron su sorpresa por la elección de los alimentos que hizo por 29 dólares. Consideraban que eran muy pobres en calorías. Compró sólo verduras, ningún tipo de carne, e incluyó siete limas.
Después, aprovecha la ocasión para denunciar también la desigualdad salarial. “Perdón por desviarme del tema, pero a muchas madres trabajadoras les piden lo imposible: alimentar a sus familias con un presupuesto que sólo puede sostenerse en negocios de comida de baja calidad”. Y continúa. “El sistema alimentario de nuestro bonito país necesita ser objeto de una fuerte revisión: es un problema cíclico, con repercusiones para todos. No estoy sugiriendo que todo el mundo coma comida orgánica. Sólo digo que todo el mundo debería poder comprar comida real y fresca. Y si las mujeres recibieran el mismo salario, la familias tendrían más opciones en los supermercados, por no decir en el resto de sus vidas”.
Agencias/Diario El País.