Huyó 30 kilómetros en una vieja camioneta, en Roca

Estaba ebrio y llevaba a dos adolescentes. La persecución empezó en Roca y terminó en Guerrico.

Redacción

Por Redacción

Detenido tras la persecución

ROCA (AR).- Con disparos, drogas, alcohol, menores en estado de ebriedad, choques y un vieja camioneta fundida en plena ruta Chica. Así terminó ayer a la mañana la persecución que realizó la policía de un joven de 24 años quien esquivó los patrulleros por casi 30 kilómetros al mando de una vieja Ford F100. Sólo lograron detenerlo tras dispararle a los neumáticos del vehículo, que finalmente detuvo su furiosa marcha a metros de la calle Larrea, la que accede desde la ruta al INTA viejo antes de llegar a Guerrico.

Todo comenzó con el llamado telefónico de un vecino que alertó a la policía sobre una camioneta F100 roja -matrícula VKY 102- que peligrosamente zigzagueaba por la calle San Luis, a pocos metros del edificio de Tribunales.

El primer intento para identificar al conductor fue de parte de un policía que llegó en moto y lo interceptó ya en la calle Gelonch, que corre paralela a la margen norte del canal principal de riego.

El conductor, quien luego fue identificado como Miguel Jaramillo, salió rápidamente en dirección a la zona oeste. Llegó hasta Rosario de Santa Fe, tomó por Evita, luego por Jorge Newbery y tras cruzar la Ruta 6 se encaminó por calle Las Petunias hasta Alta Barda.

A esa altura eran varios los móviles policiales que lo seguían de cerca. Pero el hombre estaba “fuera de sí”, según lo describió uno de los policías que participó de la persecución.

Al llegar al barrio Alta Barda, donde Jaramillo tiene su domicilio, los uniformados comenzaron a disparar a los neumáticos del vehículo que prácticamente quedaron en llanta. Ni eso alcanzó para detener la deteriorada pero aún potente camioneta, que seguía con su incontrolable recorrido. Tras dar varias vueltas por esa zona el sujeto tomó por calle Larrea (que pasa frente al INTA “Viejo”) y salió a la Ruta Provincial 65 para intentar regresar hacia Roca.

A su paso chocó dos móviles policiales mientras que varios vehículos de otras unidades lo aguardaban ya en la zona urbana para obligarlo a detenerse.

Pero en un momento la vieja camioneta dijo basta. Tenía las cuatro ruedas bajas y la falta de agua terminó fundiendo el motor. Tras cruzarse de carril la F100 se frenó y lentamente Jaramillo se bajó del vehículo. De inmediato fue reducido y quedó detenido.

Allí los policías descubrieron que en el interior circulaban dos adolescentes de 16 y 17 años quienes, al igual que el conductor, estaban en estado de ebriedad.

En la camioneta también hallaron cocaína y varias botellas de cerveza. El test de alcoholemia que le practicó el personal de Tránsito municipal arrojó que tenía 2,94 mg/l de alcohol en sangre, cuando el máximo permitido es de 0,5.

Sobre la cinta asfáltica quedaron algunas manchas de sangre, aunque no se sabe si el conductor sufrió alguna lesión en medio de la fuga o si hubo algún forcejeo con los uniformados de la Comisaría 21ª que encabezaron el operativo.

“Pudo ser una tragedia si este hombre, en el estado en el que se encontraba, seguía por la ruta o chocaba contra algún auto o una casa”, indicó el subjefe de la Unidad 21ª, Mario Pérez.

El jefe policial indicó que las actuaciones preliminares se iniciaron bajo la carátula de “tentativa de homicidio, daño calificado y atentado y resistencia a la autoridad”. Señaló que el primero de los cargos se debe a que, sobre el puente del canal grande en calle Félix Heredia, Jaramillo les “tiró encima” la camioneta a los dos policías que estaban apostados en un control de rutina. “Tuvieron que tirarse a un lado para no ser atropellados”, explicó.

Persecución en Roca


Detenido tras la persecución

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora