Iba a visitar la tumba de su padre y lo mataron para robarle el auto

La víctima fue interceptada en la puerta del cementerio y lo balearon. El vehículo fue encontrado abandonado

Por Redacción

BUENOS AIRES (Télam).- Un empleado del Correo Argentino fue asesinado de un balazo cuando iba al cementerio de la localidad bonaerense de Rafael Calzada a visitar la tumba de su padre en su día y se resistió al robo de su auto, informaron ayer fuentes policiales. Según los investigadores, los dos delincuentes que cometieron el asalto, hasta ayer prófugos, escaparon con el vehículo de la víctima aunque más tarde lo abandonaron en el partido de Florencio Varela.

Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió el domingo al mediodía en la calle San Luis, esquina España, frente al paredón del cementerio de Rafael Calzada, en del partido de Almirante Brown, al sur del conurbano. Hasta allí se dirigió un hombre, identificado por la policía como Héctor Torres, empleado del Correo Argentino, quien iba a visitar la tumba de su padre en su día. Las fuentes policiales indicaron que Torres había salido de su casa a bordo de su automóvil Renault 19 rumbo al cementerio pero antes de ingresar al predio fue abordado por dos delincuentes armados con fines de robo.

«Nuestro padre murió hace dos años y medio. También habíamos perdido a mi madre hacía un año y medio así que él fue a llevarles una flores pero ni siquiera llegó al cementerio», contó ayer a la prensa Ángel, uno de los hermanos de Torres.

Un jefe policial dijo que los asaltantes le cortaron el paso a la víctima y que uno de ellos le apuntó con un revólver y le exigió la entrega de su vehículo, por lo que el hombre descendió del auto. Según Ángel, en ese momento, Torres se resistió y forcejeó con uno de los ladrones, pero el otro le disparó a su hermano un balazo que le impactó en una de sus piernas. Tras la agresión, los delincuentes huyeron con el automóvil de su víctima y el empleado del correo quedó herido y tendido en el pavimento, dijeron los informantes.

A pesar de las heridas, el empleado de correos pidió auxilio en una parrilla ubicada a los pocos metros, desde donde lo trasladaron al Hospital Oñativia. «Cuando lo llevaron al hospital llegó semiinconsciente. Lo reanimaron y hasta pudo hablar con el cirujano. Cuando lo iban a operar, él, como cristiano, le dijo que estaba en manos de Dios pero no resistió la operación», relató Ángel.

El vocero policial explicó que Torres murió mientras era intervenido quirúrgicamente como consecuencia de un problema cardíaco que ya padecía.