Investigadores de Bariloche recomiendan el uso de máscaras caseras para frenar el contagio

Informes del Inibioma e Ipatec recopilan las últimas recomendaciones de otros países y aconsejan materiales para la construcción de mascarillas caseras, siguiendo recomendaciones internacionales.



Muchos países ya implementaron el uso de las máscaras caseras. Foto: archivo

Muchos países ya implementaron el uso de las máscaras caseras. Foto: archivo

Seis investigadores del Inibioma e Ipatec, institutos que dependen del Conicet y la Universidad Nacional del Comahue, publicaron dos informes en los que recomiendan el uso de máscaras caseras a toda la población para evitar los contagios de coronavirus.

Recopilan las últimas recomendaciones de otros países y aconsejan materiales para la construcción de mascarillas higiénicas (no quirúrgicas), siguiendo recomendaciones internacionales. Ambos documentos llegaron a manos de las autoridades provinciales y en la mañana de ayer, la gobernadora Arabela Carreras alentó el empleo del barbijo en conferencia de prensa.

“Tanto los barbijos como las máscaras de tela representan una barrera para disminuir la transmisión del virus por gotas y por contacto, evitando que las gotas expulsadas por una persona infectada sean dispersadas fácilmente al ambiente”, especifica el informe del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente.

Sobre las constantes revisiones en las políticas de salud, las investigadoras Micaela Buteler, Florencia Tiribelli y Agustina di Virgilio pusieron como ejemplo al Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos y al Centro de Control de Enfermedades España que ya comenzaron a recomendar el uso de máscaras caseras para toda la población.

Actualmente la OMS desaconseja el uso de barbijos a la población general y recomienda que sólo sea utilizado por personal afectado a sistemas de salud, personas que deben cuidar a alguien enfermo con Covid-19 o personas enfermas diagnosticadas o con síntomas. Las mismas recomendaciones fueron realizadas por el Ministerio de Salud de la Nación y hasta hace poco por el Ministerio de Salud de la Provincia de Río Negro.

El objetivo es poner la información a disposición de los organismos gubernamentales para que evalúen la posibilidad de implementar el uso”,

plantea el estudio del Inibioma.

Desde el Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales, destacan que el uso de barbijos “de grado quirúrgico” ha demostrado prevenir de forma efectiva el contagio y la trasmisión de virus. “Pero la capacidad de producción y distribución de estos barbijos está limitada y resulta imposible abastecer a la población general sin que esto genere un perjuicio de abastecimiento para los sectores de la salud”, plantean los investigadores Martín Moliné, Clara Bruzone y Diego Libkind, del área de microbiología.  

El uso de máscaras caseras para reducir el contagio en ámbitos públicos ya fue tomado por países como Estados Unidos, España, Austria, Sudáfrica, República Checa, Eslovaquia, Bosnia y Herzegovina, Israel, Singapur, Bulgaria y Tailandia.

“Personas infectadas con Covid-19 pueden contagiar el virus incluso antes de presentar síntomas, con lo cual el uso de máscaras para toda la población podría ser una medida necesaria”, expresan.

La propuesta de uso de barbijos o mascarillas higiénicas no reemplaza las medidas de distanciamiento físico entre las personas ni las recomendaciones sanitarias de lavado de manos.

Las máscaras caseras hasta ahora eran desestimadas. Pero estudios de laboratorio demostraron su efectividad para prevenir el paso de virus cuando una persona está en contacto con otras personas.

Los especialistas argumentan que por un lado, “la máscara atrapa partículas de virus en el interior, evitando que se transporten al aire. Aunque no funcionen de manera perfecta podrían reducir la carga viral que se propaga”. A la vez, la máscara evitaría en alguna medida que “las partículas de virus en el aire sean inhaladas desde el exterior”.

Por otra parte, la máscara “disminuye el riesgo de que llevemos nuestras manos a la nariz y boca, disminuyendo así consecuentemente el riesgo de infección si hemos tocado una superficie contaminada”.

El diseño y la confección

Las formas de uso y fabricación casera de las “mascarillas higiénicas” pueden descargarse de la página de Ipatec (www.ipatec.conicet.gob.ar). Son de “fácil confección y aptas para reutilizar con fines meramente higiénicos”.

“Los diseños y telas recomendadas están orientados a lograr una relativa buena retención de las gotículas emitidas por el usuario al respirar, hablar, estornudar o toser pero al mismo tiempo permitir una respiración cómoda”, detalla el informe.

Las mascarillas pueden confeccionarse con telas de uso cotidiano y hay diseños simples que no requieren máquinas de coser. Solo debe procurar la cobertura de nariz, boca y mentón “garantizando un ajuste adecuado con la cara para que no haya fugas”.

Las telas pueden variar entre algodón o friselina, ser lavables e hipo-alergénicas. Además, se recomienda usar múltiples capas.

Los especialistas recomiendan no utilizar las mascarillas más de una hora y media ya que “pasado ese tiempo, disminuye significativamente su efectividad y pasadas las dos horas ya deja de ser efectiva”. Lo mismo ocurre con los barbijos quirúrgicos.

Además, las máscaras de tela deben ser lavadas y secadas después de cada uso. “Deben tratarse como material contaminado cada vez que llegamos a nuestras casas”, sugieren desde el Inibioma. Es importante lavarlos en agua caliente con mucho jabón (que reduce su eficiencia con el tiempo en un 20% aproximadamente).

“El uso de máscaras de tela debe ser una medida que se aplique en combinación con el correcto lavado de manos, distanciamiento social, y en lo posible con protección para los ojos, con el fin de potenciar su eficacia”, concluyen.


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