Italia dividida: Berlusconi exige elecciones y Veltroni, aplazarlas

El presidente Napolitano analiza si llama a comicios en el corto plazo




ROMA.- El presidente italiano, Giorgio Napolitano, decidió ayer aplazar su decisión sobre las medidas a adoptar para salir de la crisis política, tras oír las propuestas diametralmente opuestas del ex primer ministro conservador Silvio Berlusconi y del líder de centro-izquierda Walter Veltroni.

Berlusconi exige elecciones anticipadas, en tanto que Veltroni pide aplazarlas unos meses, posiblemente hasta 2009, para reformar previamente la ley electoral. La crisis se desencadenó tras la renuncia la semana pasada del jefe de gobierno Romano Prodi, quien perdió el apoyo del Senado.

"Después de 19 consultas políticas, además de haber recibido a los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, he constatado la complejidad y la fragmentación de la vida política de Italia. Por ello he decidido hacer una pausa de reflexión", declaró Napolitano.

El presidente de la República, único con el poder de disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas, inició el sábado consultas cruciales para resolver la crisis. Todo parece indicar que Napolitano no logró convencer a Berlusconi para que apoye la formación de un gobierno provisional.

"El único camino es el de las urnas para que el país cuente con un gobierno operativo", reiteró el líder conservador y magnate de la prensa, quien según los sondeos cuenta con una ventaja de 10 a 12 puntos sobre la coalición de centroizquierda que gobernó Italia los últimos 20 meses.

Veltroni, alcalde de Roma y líder del Partido Democrático, propuso dos salidas: un gobierno provisional que reforme la ley electoral y convoque elecciones en pocos meses o un gobierno que realice una reforma general de las instituciones para arrancar con "un sistema nuevo" y organizar elecciones en 2009.

La prensa italiana considera que Napolitano examina la posibilidad de designar a una personalidad de gran relieve, como Franco Marini, presidente del Senado, o Giuliano Amato, ministro del Interior, dos veces primer ministro, para formar un gobierno de transición. Pero la idea de formar un gobierno sin el apoyo de Berlusconi suscita incertidumbre. "Un gobierno provisional debe contar con una amplia mayoría en el Parlamento y Berlusconi es quien la tiene. Napolitano no tiene gran poder de persuasión", comentó el editorialista Sergio Romano. La única fuerza de la oposición de derecha favorable a un gobierno de transición formado por prestigiosas personalidades era la Unión Democrática de Centro (UCD, 6,7% de votos), la cual cambió este martes de posición. "Con un gobierno de transición se pierde sólo tiempo. Es mejor ir a votar", comentó el líder de UDC, Pier Ferdinando Casini.


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