Juicio exprés: el homicidio fue el domingo y ayer lo condenaron
La resolución es la más rápida registrada desde la puesta en funcionamiento del nuevo código procesal penal en enero pasado para un caso de homicidio, al punto que el imputado estuvo menos de un día detenido, ya que ayer mismo se dispuso su liberación.
NEUQUEN
Apenas 68 horas transcurrieron entre el homicidio de Julio Rivas González (31) y la condena que fue aplicada ayer a Eugenio Jesús Torres (32) por ese crimen. El asesinato ocurrió este domingo en Cuenca XV, el ahora condenado se entregó el martes y ayer en un juicio abreviado le impusieron una pena de tres años de prisión en suspenso.
La resolución es la más rápida registrada desde la puesta en funcionamiento del nuevo código procesal penal en enero pasado para un caso de homicidio, al punto que el imputado estuvo menos de un día detenido, ya que ayer mismo se dispuso su liberación.
A lo largo del sábado, Torres increpó en varias ocasiones a Rivas González a quien le reclamaba que le había robado un equipo de audio. La discusión fue subiendo de tono y los vecinos aseguraron que ya temprano hubo disparos. El enfrentamiento fatal ocurrió el domingo a las 3:30 en la manzana 31 de Cuenca XV.
En un acuerdo pleno entre la fiscal de Delitos Violentos contra las Personas, Gloria Lucero, y el defensor oficial Fernando Diez, basado en lo declarado por Torres y un testigo, el condenado y la víctima volvieron a trenzarse pero esta vez Torres tenía un cuchillo y se cree que Rivas González tenía el revolver calibre 22.
Tres disparos
En esa pelea se efectuaron tres disparos y uno le dio a Rivas González en la cintura ocasionándole la muerte el mismo domingo a las 18.
Torres se entregó voluntariamente en la fiscalía el martes al mediodía, luego del feriado del lunes, y ayer al mediodía llegó detenido a la audiencia en la que la fiscal y el defensor plantearon los hechos a la jueza de Garantías Ana Malvido.
La magistrada resolvió condenar a Torres por el delito de homicidio simple con exceso de legítima defensa y fue en tal sentido que le impuso una pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional y su inmediata liberación.
Entre los elementos aportados por la fiscal para fundar el acuerdo pleno se destacó que de acuerdo a la esposa de la víctima su marido usualmente estaba armado, y agregó que de hecho contaba con un pedido de captura desde hacía dos meses por un robo con armas.
La viuda detalló que Torres efectivamente le reclamaba a Rivas González por un robo en coincidencia con lo confesado. En tanto que una testigo del enfrentamiento fatal también avaló la confesión de Torres acerca de que el disparo fatal se dio en medio de un forcejeo.