Los padres de Agustina se cruzaron por primera vez con el acusado del femicidio de la estudiante en Cipolletti

Pablo Parra intentó contactarlo cuando la joven estaba internada, pero la madre lo rechazó. Hoy se vieron en la audiencia de control de acusación. El juez Marcelo Gómez pidió bajar el número de testigos que ronda los 160. El juicio sería en febrero del 2024.

Por primera vez, la mamá y el papá de Agustina Fernández cruzaron miradas, en el mismo espacio físico, con Pablo Parra, acusado por el femicidio de la joven estudiante. Él mantuvo la vista lejos de los familiares de la víctima y la audiencia de control de acusación se centró estrictamente en tecnicismos. Pero el juez mostró un objetivo primordial: bajar la lista de testigos para el juicio por jurados.

El primer cuarto intermedio representó la escena de un partido de básquet: todos reunidos rodeando al juez Marcelo Gómez que llamó a las partes para pedirles, fue casi una súplica, que disminuyeran el número de testigos que ronda los 160.

El magistrado, hasta ahora el que tiene más experiencia en juicios por jurados, sabe que a razón de diez testigos por día el debate podría extenderse por tres semanas. Eso con el agravante del cansancio que implicaría para el jurado popular y para la mamá y el papá de Agustina que costean su estadía en Cipolletti porque son de La Pampa.

No fue una audiencia más porque por primera vez la madre de la víctima Silvia Capello estuvo frente a Pablo Parra desde que está imputado.

El propio sospechoso del brutal crimen fue a verlos al hospital el 3 de julio del año pasado, un día después del ataque, para intentar hablarles, pero la mujer lo rechazó. Dos días después la joven de 19 años murió en el hospital de Cipolletti producto de los golpes que recibió, según la fiscalía, de Parra, vecino y conocido de la víctima.

Hoy fue la primera audiencia del control de acusación que sirve para determinar qué pruebas ingresarán al juicio y buscar acuerdos probatorios entre las partes. No hubo posibilidad de acuerdo porque la teoría de la defensa es que Parra es inocente, lo dijo el propio imputado días atrás en una audiencia donde le extendieron la prisión preventiva que tiene desde el 23 de diciembre pasado.

¿Qué vínculo tenían Agustina y Pablo Parra?

El punto que mayor debate generó hoy fue la relación que tenían Agustina y Pablo Parra. Para los acusadores hubo un vínculo de pareja preexistente al hecho y por eso la calificación legal fue por femicidio pero con el agravante de ese inciso, el primero del artículo 80 del Código Penal.


El defensor Juan Manuel Coto dijo que hay una contradicción entre ese punto y la teoría de los acusadores que sostiene que tenían una relación de amistad y no de pareja. El fiscal del caso Martín Pezzetta agregó el agravante porque su hipótesis es que el móvil de Parra fue el rechazo de la joven a una relación de noviazgo.

Un problema técnico en la grabación obligó a un cuarto intermedio. Fue el momento en el que Gómez llamó a las partes: tres fiscales, dos querellantes y dos defensores para advertirles sobre la cantidad de testigos propuestos: 156 eran demasiados.

Por eso Gómez apeló a la buena fe procesal de los litigantes. Con ese número de testigos a razón de diez por día serían más de dos semanas de juicio. Muy por encima de la media y con la complejidad de que la familia de la víctima reside en Santa Rosa, La Pampa, a unos 500 kilómetros de Cipolletti.


En medio del ajetreado diálogo sobre los testigos, la licenciada Marcela Martín, directora de la Oficina Judicial, interrumpió la charla con una excusa mobiliaria: faltaba un escritorio para el querellante.
Gómez no ocultó su malestar con la intervención de Martín y se lo hizo saber: “Estamos reunidos consensuando una cuestión estrictamente jurisdiccional, podemos diferir ese pedido para otro momento”, le manifestó con muchísima seriedad y respeto.

Ya se advertía la ofuscación del magistrado con las primeras fallas del sistema. “¿Podremos llamar a alguien de informática? porque así no avanzamos más”, le había recriminado más temprano a la Oficina Judicial. La tensión entre los magistrados y la mandamás del organismo auxiliar, una vez más, se hizo evidente en modo público.

El defensor también pidió precisiones sobre el elemento con el que agredieron a Agustina que según peritos pudo ser una tijera o anillos y para Coto la falta de certeza atenta contra el derecho a defensa. El fiscal jefe Santiago Márquez Gauna volvió a mostrar su destreza de litigio y explicó que los informes eran complementarios y que Parra se podía defender de ambas teorías sin recurrir a contradicciones.


Una vez concluida esta etapa, la Oficina Judicial tiene dos meses para fijar la audiencia de debate que será seguramente en febrero del año próximo. Pablo Parra será juzgado por un tribunal popular.

El hecho: Agustina fue atacada el 2 de julio de 2022

Los acusadores sostienen que el 2 de julio de 2022 Parra invitó a cenar a la víctima a su casa, eran vecinos. Salió con el argumento de hacer compras, pero minutos más tarde ingresó por la parte trasera de su vivienda -Confluencia 1301- y atacó a Agustina a golpes hasta dejarla inconsciente. Las lesiones le provocaron un traumatismo craneoencefálico, tres días después falleció en el hospital de Cipolletti.


Tras cometer el femicidio, para sostener su coartada, desordenó un sector del dormitorio, se llevó su celular y el de Agustina y se escapó por donde ingresó. Una vez fuera del departamento subió a su auto y fue hacer compras, realizó los pagos con tarjeta con el fin de reforzar la trampa.

Volvió al departamento y al observar que la joven estaba tirada en el piso fingió sorpresa y acudió a la vivienda de un vecino para indicarle que la habían herido. Allí dieron aviso a las autoridades sobre un supuesto robo.


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