Pasará más de una década preso por darle un escopetazo a un joven en San Javier
El tribunal le impuso once años de prisión efectiva por el intento de homicidio ocurrido en julio de 2024. La víctima tiene 28 años y le debieron amputar un brazo.
Un tribunal penal condenó a Richard Joel González Conrado a once años de prisión efectiva por el intento de homicidio ocurrido en julio de 2024 en la localidad de San Javier. La víctima, tras recibir un disparo con una escopeta, sufrió lesiones gravísimas que derivaron en la amputación de su brazo derecho.
El hecho
El ataque se produjo en la madrugada del 22 de julio de 2024, cuando González Conrado llegó en su vehículo al domicilio donde la víctima compartía un asado con compañeros de trabajo. Según la acusación, primero amenazó con un cuchillo a uno de los presentes, luego regresó armado con una escopeta, causó destrozos en la vivienda y finalmente disparó contra Quiroga, quien resultó gravemente herido.
El proyectil impactó en la región axilar y puso en riesgo inmediato su vida. El joven de 28 años permaneció cinco meses internado, fue sometido a múltiples cirugías y, pese a los esfuerzos médicos, perdió su brazo derecho, su miembro hábil, quedando con una discapacidad permanente que lo inhabilita para continuar trabajando en la construcción y en el ámbito rural.
El juicio
Durante el debate oral, testigos y peritos confirmaron la violencia ejercida por el acusado y la intención homicida. La Fiscalía sostuvo que solo la rápida intervención médica evitó que el hecho se convirtiera en un homicidio consumado.
Por su parte, la defensa alegó que González Conrado no tuvo intención de matar y pidió recalificar el hecho como lesiones gravísimas, en un contexto de violencia recíproca y consumo de alcohol. También solicitó una pena mínima de 5 años y 6 meses, destacando como atenuantes la falta de antecedentes, su rol de padre y su situación social.
La condena
El tribunal no aceptó esos argumentos y resolvió condenarlo por intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, además de los delitos de amenazas y daño. La pena impuesta fue de 11 años de prisión efectiva, más accesorias legales y costas.
La sentencia, dictada de manera unánime, subrayó que “la violencia desplegada no encuentra justificación alguna” y que las consecuencias para la víctima y su familia son irreparables.
Los protagonistas del juicio
El tribunal estuvo presidido por el juez Marcelo Chironi y completado con los magistrados Guillermo Bustamante e Ignacio Gandolfi.
La acusación estuvo a cargo de los fiscales Mariana Giammona y Francisco Marano, mientras que la defensa fue ejercida por las abogadas Graciela Carriqueo y Belén Blanchet.
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar