Flávio Bolsonaro denunció fraude electoral en Brasil y agradeció a Donald Trump y Javier Milei

Tras abandonar Brasil, el senador Flávio Bolsonaro se había proclamado “presidente electo”, pero luego se corrigió y dijo ser el "líder" de ese país. Denunció un supuesto fraude sin presentar pruebas y agradeció el apoyo brindado por Javier Milei y Donald Trump.

Redacción

Por Roberto Pico

Flávio Bolsonaro. Foto: NA

Flávio Bolsonaro. Foto: NA

Flávio Bolsonaro blanqueó que la Argentina y los Estados Unidos actuaron en conjunto para facilitar su salida de Brasil y les agradeció a los presidentes Javier Milei y Donald Trump por el operativo que les permitió desembarcar este miércoles en Miami.

Bolsonaro blanqueó que Milei lo ayudó a salir de Brasil


En un principio se proclamó como “el verdadero presidente electo de Brasil”, pero luego se corrigió y se presentó como “líder de Brasil”. Finalmente, denunció un “fraude” en las elecciones del último domingo.

“Antes que nada, quisiera agradecer al Presidente Milei por su valor, sentido de justicia y legalidad, y al Presidente Trump y al maravilloso pueblo estadounidense por acogerme”, señaló Bolsonaro a través de una “Carta al pueblo de Brasil” que publicó a poco de llegar a los Estados Unidos.

El excandidato a presidente sostuvo que en la noche del domingo observó “con estupor” cómo se pergeñó “un fraude electoral” y en virtud de esa situación decidió dejar su país para evitar ser detenido.

La denuncia de “fraude” que realizó Bolsonaro está en línea con las declaraciones de Trump, quien dijo que las elecciones en Brasil habían sido “amañadas”. Además, esto justifica la decisión de otorgarle la visa a él y a toda su familia, sobre quienes declaró que “son personas decentes”.

En este escenario, se encuadra la decisión del Gobierno argentino de no reconocer o saludar la victoria de Lula da Silva. Solo lo hizo la senadora Patricia Bullrich, en un posteo que valoró el resultado de la elección, pero en el que no mencionó al ganador.

Bolsonaro llegó a Miami luego de un operativo de salida desde Brasil que tuvo una colaboración determinante del Gobierno argentino.

Dadas las características de las acciones, el plan contó con la participación del Departamento de Estado de los Estados Unidos y la anuencia de Ecuador.

Ministerios, organismos de control y de seguridad intervinieron de manera directa en la maniobra avalada por Milei y, según trascendió, ejecutada con presencia en el lugar por el asesor presidencial, Santiago Caputo, quien tiene a su cargo el control de la SIDE y otras dependencias con responsabilidad directa para un procedimiento de este estilo.

Los movimientos que anticipaban la salida de Bolsonaro vía Argentina comenzaron en la madrugada del martes con el arribo a Puerto Iguazú de un avión privado que tenía como destino final Miami. El jet privado Gulfstream G400 con matrícula argentina LV-JQW, operado por la empresa Baires Fly, quedó detenido en esa estación durante todo el día, al tiempo que circulaban versiones de que Bolsonaro ya había llegado a los Estados Unidos. Incluso medios brasileños y cadenas televisivas estadounidenses confirmaban esta situación.

Sin embargo, cerca de la medianoche de ese día todo cambió. Movimientos en la zona fronteriza entre Foz de Iguazú y Puerto Iguazú daban cuenta de que Bolsonaro, junto a su familia, cruzaría hacia Argentina para subirse al avión estacionado en el aeropuerto.

Finalmente, esto sucedió cerca de la medianoche y en la madrugada del miércoles la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó el ingreso de Bolsonaro al país.

La dependencia a cargo de Sebastián Seoane precisó que a las 22.50 hs ingresaron por el paso fronterizo del Puente Internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones los ciudadanos Flávio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.

Migraciones aseguró que “lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país; asimismo, los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.

El organismo detalló que a las 23.30 hs del martes la comitiva abordó el avión con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según constaba en el plan de vuelo. Con esta ruta, el avión esquivó el espacio aéreo brasileño, lo cual podía disparar alguna intervención de las fuerzas de seguridad de ese país que lo obligara a descender.

Pese a la delicada situación y a las derivaciones del caso, el Gobierno decidió no hacer ningún tipo de comentario de manera oficial.

La intención de Bolsonaro de dejar el país era conocida por las autoridades brasileñas y, sin embargo, el excandidato a presidente no tuvo ningún impedimento en permanecer en una finca de Foz de Iguazú hasta que se dieron las condiciones para su traslado, que finalmente se dio en una camioneta con patente brasileña y con escolta policial de dos móviles argentinos.

Bolsonaro habría salido de Brasil por un paso ilegal para luego presentarse en el puesto de Migraciones argentino.

La huida de Bolsonaro se da luego de que la justicia de ese país le ordenara la “entrega” de sus pasaportes, incluso los diplomáticos, y le prohibiera salir del país. De acuerdo a medios brasileños, Bolsonaro utilizó un pasaporte italiano en su paso por Argentina.

Fuentes locales señalan que la salida de Brasil de Bolsonaro no es responsabilidad del Gobierno argentino. Remarcan que Argentina no recibió ninguna comunicación que le impidiera a Bolsonaro ingresar al país, con lo cual no había argumento legal para negarle el paso.

De este modo, el foco de la discusión está en la implicancia política que representa la ayuda que le dio el gobierno de Milei al rival político de Lula da Silva, sobre quien además pesaba una orden judicial.

El juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo Federal (TSF), fue quien dictó las órdenes judiciales en contra de Bolsonaro en el marco de una causa en la que se investigan presuntas maniobras de lavado de activos. Lo hizo a pedido de la Policía Federal de Brasil, que alegó riesgo de fuga durante el transcurso de las investigaciones en su contra.

Bolsonaro llegó a Estados Unidos con las garantías de que se le otorgarían visas a él y a su familia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habilitó su entrada al país porque, según indicó, son «personas decentes» y las elecciones del domingo «fueron terribles».

  • Silencio oficial

Con los principales referentes del Ejecutivo nacional en silencio, resaltó la posición del asesor presidencial, Santiago Caputo, quien a través de su cuenta de “X” se ocupó de desacreditar las informaciones que habían sido publicadas en forma errónea por la prensa, a partir de datos que fueron proporcionados por fuentes extranjeras e incluso replicadas por agencias internacionales. De acuerdo con versiones que no fueron desmentidas, Caputo estuvo en Puerto Iguazú.

Desde el sistema de información digital libertario, quien dejó entrever la postura oficial fue el Director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira, que maneja la cuenta “Juan Doe”.

“Flávio Bolsonaro no está condenado, no tiene pedido de captura ni hay alerta roja de Interpol; entró y salió del país de manera totalmente legal”, fue la primera aclaración que realizó.

Luego fue más contundente: “El gobierno es el gobierno con más huevos de la historia. Flávio Bolsonaro está a salvo de las garras del comunismo que quieren meter presos a todos los opositores, y ahora va a poder seguir la lucha desde Estados Unidos en vez de desde una celda en Brasilia como su padre”.


Flávio Bolsonaro blanqueó que la Argentina y los Estados Unidos actuaron en conjunto para facilitar su salida de Brasil y les agradeció a los presidentes Javier Milei y Donald Trump por el operativo que les permitió desembarcar este miércoles en Miami.

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