Prisión preventiva al camionero que chocó con alcoholemia récord en Ruta 22: la víctima está en terapia
Tras la audiencia celebrada en Roca, La jueza Claudia Lemunao dictó prisión preventiva para Rubén Anaquín, el chofer salteño que impactó a varios autos en la Ruta 22 y Mendoza con una elevada graduación de alcohol en sangre. Una de las víctimas del siniestro está internada en terapia intensiva.
La Justicia abordó otro de los casos de imprudencia al volante más graves de los últimos años en la región. En una audiencia de formulación de cargos que se extendió por más de una hora, se revelaron los detalles del siniestro ocurrido el pasado sábado sobre la Ruta Nacional 22. El imputado, Rubén Paulo Anaquín, un chofer profesional oriundo de Salta, compareció ante la jueza Claudia Lemunao tras haber protagonizado un choque múltiple mientras conducía con alcoholemia récord de 4,20 gramos por litro de sangre, una cifra que cuatriplica los niveles considerados de intoxicación severa.
El hecho no solo generó indignación por el estado del conductor, sino por la cadena de eventos que siguieron al impacto. Según la acusación fiscal, Anaquín no solo puso en riesgo a decenas de familias que regresaban del río en una calurosa tarde de sábado, sino que, tras ser sometido al control inicial, huyó de la unidad policial para evitar la extracción de sangre obligatoria.
El Ministerio Público, representada por la fiscal Celeste Benatti y la fiscal adjunta, Laura Olea, fue contundente al describir la conducta del camionero como una muestra de desprecio total por las normas procesales, lo que derivó en un pedido de prisión preventiva que finalmente fue concedido, aunque por un plazo menor al solicitado originalmente.
El impacto en Ruta 22 y la huida de la comisaría
El siniestro se produjo minutos antes de las 19, en la intersección de la Ruta Nacional 22 y la calle Mendoza. Anaquín conducía un camión Mercedes-Benz con semirremolque en sentido este-oeste cuando, de manera intempestiva y sin dominio del vehículo, embistió la parte trasera de un Chevrolet Meriva conducido por un joven de 26 años.
La violencia del choque hizo que el Chevrolet impactara a su vez contra un Renault Kwid y terminara cayendo en un desagüe cercano. "Producto del impacto, el conductor de la Meriva sufrió lesiones de carácter grave, incluyendo una fractura de pelvis y el fémur", detalló la fiscal Benatti.
Lo que agravó la situación procesal de Anaquín fue su comportamiento posterior. Tras el accidente, fue trasladado al Cuerpo de Seguridad Vial de Roca. Allí, el test de la "pipeta" arrojó el resultado de 4,20 g/l. Sin embargo, cuando el personal policial se disponía a realizar las actas para la extracción de sangre judicial, el chofer se dio a la fuga.
"El señor se fue de la comisaría y recién regresó al mediodía del día siguiente, no para someterse al proceso, sino para retirar sus pertenencias del camión secuestrado", explicó la fiscalía. Este regreso tardío, 16 horas después, habría tenido como objetivo limpiar su organismo para que la prueba de sangre diera un resultado menor, constituyendo un claro entorpecimiento de la investigación.
Evidencias de una "conservadora con alcohol" y el estado de la víctima
Durante la inspección del vehículo de gran porte, la policía encontró elementos que confirmaban que el consumo de alcohol se producía durante el viaje. Dentro de una conservadora blanca y celeste, los efectivos hallaron una botella de fernet y una botella de vino abierta.
"Llevaba bebidas alcohólicas dentro del camión en una conservadora", señaló la fiscal como prueba de la imprudencia manifiesta. Mientras tanto, la víctima permanece internado en la terapia intensiva de un policlínico en Cipolletti, bajo observación estricta y con una incapacidad laboral que, en el mejor de los casos, superará las ocho semanas.
La fiscal Benatti enfatizó el peligro que representó la acción de Anaquín: "La mayoría de los accidentes en los cuales está involucrado un camión tienen desenlaces fatales. En este caso, la víctima tuvo suerte porque el semáforo obligó al camión a disminuir la velocidad". Además, subrayó que el acusado no tiene ningún arraigo en la zona, vive en el pueblo de Pichanal, Salta, y que la empresa de transportes ya habría iniciado los trámites para su despido justificado, por lo que el riesgo de que abandone la provincia es inminente si recuperara la libertad.
El descargo de la defensa: "Se presentó voluntariamente"
Por su parte, el defensor particular Luis Carrera rechazó de plano la prisión preventiva, calificándola como la medida más gravosa e innecesaria. El abogado argumentó que su pupilo se presentó solo en la comisaría el día después del choque, lo que demostraría su voluntad de estar a derecho. "Si él hubiera querido darse a la fuga, hubiera desaparecido inmediatamente. Él se presentó voluntariamente para recuperar sus cosas y enfrentar la situación", sostuvo. Asimismo, propuso medidas alternativas como la autoinhabilitación para conducir, presentaciones semanales en una comisaría de Salta y la prohibición de salida del país.
El defensor también cuestionó el entorpecimiento de la investigación, señalando que la prueba principal (la alcoholemia inicial y la posterior extracción de sangre) ya había sido recolectada. "La pena mínima permitiría que la condena sea de ejecución en suspenso", recordó Carrera, intentando minimizar la escala penal de la calificación de lesiones graves culposas.
Sin embargo, este argumento fue rebatido por la fiscalía, que aseguró que, dadas las dos agravantes (el alcohol y la fuga), solicitarán una pena efectiva superior a los tres años de prisión en el futuro juicio.
Resolución judicial: dos meses tras las rejas
Al momento de resolver, la jueza Claudia Lemunao fue enfática en la necesidad de asegurar que Anaquín no escape. Si bien no aceptó el argumento del entorpecimiento de la prueba —considerando que los análisis ya estaban en curso—, sí validó el peligro de fuga.
"No tenemos datos objetivos sobre dónde va a estar usted durante estos meses. El domicilio en Salta es en un pueblo donde la fiscalía ni siquiera pudo comunicarse con la comisaría local", fundamentó la magistrada al explicar por qué las medidas alternativas propuestas por la defensa eran insuficientes.
Finalmente, la jueza dictó la prisión preventiva por el término de dos meses, un plazo que consideró razonable para que el Ministerio Público Fiscal avance con las pericias accidentológicas y el análisis de sangre recolectado tardíamente.
"Al existir este peligro de fuga de que no sabemos dónde usted va a estar, es que me veo obligada a disponer su prisión preventiva", le explicó directamente al imputado. Con esta resolución, el camionero que conducía con alcoholemia récord esperará el avance de la causa privado de su libertad, mientras la víctima inicia un largo proceso de recuperación física y psicológica.
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