La Asamblea Constituyente echó a la fiscal opositora Ortega
La Asamblea Constituyente del presidente venezolano, Nicolás Maduro, inició ayer sus funciones con mano de hierro, al destituir a la fiscal general, Luisa Ortega, y decidir que legislará hasta por dos años.
Cumpliendo con el deseo de Maduro de darle un revolcón a la Fiscalía, luego de que Ortega se rebelará en su contra, la Constituyente removió del cargo a la fiscal, que acusa al mandatario de tener “ambiciones dictatoriales”.
Ortega será sometida a un juicio por supuestas irregularidades, anunció más temprano el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) –acusado de servir al gobierno–. “Ante el inexorable vacío que existe allí (…), propongo que sea removida de su cargo la señora Luisa Ortega Díaz, no suspendida. No es un linchamiento personal, político, sino cumplir con la ley”, dijo el constituyente y poderoso líder chavista, Diosdado Cabello.
En su primera reacción, Maduro justificó la decisión, indicando que la fiscal mintió al afirmar que no avaló la designación de los magistrados del TSJ en 2015.