La baja en el consumo de carne



Miguel Á. Knecht


Según un informe de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes existe una caída progresiva del consumo interno de carne vacuna. Algunas de las causas de este fenómeno es generada por el menor poder adquisitivo de la población y como consecuencia directa de la crisis económica, obligando a los argentinos a reducir en promedio medio kilo por mes su demanda de cortes vacunos. Según el informe en octubre pasado el consumo de carne vacuna per cápita anualizado se ubicaba en 51,7 kilogramos, es decir 5,8 kilos menos que un año atrás.

Esto implica que cada argentino resignó de su dieta casi 500 gramos mensuales de carne, lo que equivale a una caída del consumo general del 10%. Esta situación no ha sido extensiva a la industria frigorífica, ya que los frigoríficos tuvieron récord en sus exportaciones, siendo la actividad que logró el más alto nivel de exportación en los últimos 10 años. En ese contexto, la faena de hacienda vacuna superó en octubre último las 1,3 millones de cabezas de ganado.

En el acumulado entre enero y octubre del presente año fue de 11,45 millones de cabezas, casi un 3% de incremento al comparar el mismo período de 2018. Se infiere -con la difusión de las cifras proporcionadas- que la exportación representó un 25,5% de la totalidad de lo producido, con lo cual no se puede afirmar que el mercado interno está desabastecido y tampoco puede asegurarse que la exportación constituye la fijación del precio, porque el 25% de lo exportable no puede imponerse sobre el precio del 75% restante que permanece en el territorio.

A su vez, en los primeros diez meses del presente año, las exportaciones tuvieron un crecimiento interanual del 47,8%, alcanzando las 659.000 toneladas de res con hueso, y generando ingresos por 2.043,4 millones de dólares. Por último, en octubre el precio del kilo vivo registró una suba mensual del 7,6% y se ubicó en 65,928 pesos por kilo, mientras que en el mercado minorista los precios de la carne vacuna aumentaron 0,3%.

Esto “contrastó nuevamente con la evolución de los precios de la carne aviar y de los cortes porcinos (4% y 1,7% mensual, respectivamente), producciones muy ligadas a la transformación de grano en proteína y, por lo tanto, a la evolución de la cotización del dólar”, informó la Ciccra.

Para finalizar, ocurre que los argentinos construimos un apostolado de la resignación, donde nos vamos resignando despaciosamente por rubros: alimentos, bienes, servicios, vestimenta, etc., siempre en desmedro progresivo de nuestra propia calidad de vida. En este contexto suplantamos alimentos, vestimos con ropa de menor calidad, etc. Las señaladas son cuestiones que no nos deben hacer perder la esperanza de lo que se avecina que es la búsqueda de un futuro mejor y venturoso para todos los habitantes argentinos.

*Docente, exconcejal del PJ, fundador y primer presidente de la Asociación de Defensa del Consumidor de Viedma


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