La buena nutrición mejora la calidad de vida

Lo importante es generar hábitos saludables. Por eso, no sólo se trata de saciar el hambre sino de elegir a conciencia lo que se ingiere.



“Y ¿si en vez de comer menos, comés mejor?”, propone Daniela Espíndola, licenciada en nutrición y creadora del sitio web Funcional Nutrición a través del cual busca generar hábitos saludables. En esta entrevista explica, de qué se trata estar bien alimentados.

P- ¿Qué significa estar bien alimentados?
R- Significa comer para nutrirnos correctamente, no sólo para no tener hambre. La idea es aportar al organismo nutrientes necesarios para la vida misma y el mantenimiento de reservas corporales. Muchas veces uno come creyendo que lo hace bien y por ahí está comiendo muchas pastas, arroz sin tener calidad nutricional.

P- ¿Las calorías importan?
R- Sí, pero no hay que tomarlas como una obsesión. Lo ideal es que el paciente no empiece a contarlas, eso debe quedar sólo del lado del profesional en el tema. Como nutricionistas las utilizamos tanto para quienes tienen que bajar de peso como para quienes tienen que mantenerlo o aumentar. Debemos tener en cuenta el aporte calórico en el plan de comidas de acuerdo a las necesidades de cada paciente. Eso lo tiene que hacer el profesional de la nutrición, no el paciente. Hoy en día lo que se ve mucho es que el paciente empieza a contar las calorías de todo lo que ingiere usando aplicaciones en el celular y eso es lo que no está bien.

Daniela Espíndola, nuticionista.

P- ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir los alimentos?
R- Un plato completo incluye todo tipo de nutrientes, una buena porción de vegetales, carbohidratos, proteínas y grasas saludables. Incorporar todos los nutrientes da más saciedad. Lo ideal es lograr el equilibrio. El tamaño de las porciones siempre va a depender de cada persona.

P- ¿Cómo manejar gustitos?
R- La persona puede darse los “gustitos” siempre, pero teniendo en cuenta que sean porciones chicas, que aporte cerca de 100 calorías y menos de 5g de grasa. Respetando esas proporciones la alimentación diaria no se va a desbalancear.

P- Muchas veces, a pesar de seguir un plan saludable no vemos resultados.¿Cuáles son los factores que alteran el peso?
R- En realidad, tiene que ver la cantidad de lo que se ingiere en función de lo que se gasta. También influyen el metabolismo y la situación hormonal de cada individuo. Muchas veces se cree que con sólo alimentarse bien consumiendo productos saludables se puede bajar de peso, pero si el gasto energético es bajo no se van a ver los resultados esperados.

P- ¿Qué significa tener metabolísmo lento o acelerado?
R- En este tema, tiene que ver mucho el gasto energético, una persona que trabaja o estudia y pasa muchas horas sentada, o que hace poca actividad física va a tener un metabolismo lento, porque no está gastando energía. Cuanto más masa muscular genere la persona hay mayores posibilidades para que se active el metabolismo. Lo recomendable es incorporar el ejercicio de a poco. Contrario a lo que se piensa no hay alimentos que aceleren el metabolismo.

P- ¿Qué opinás sobre los planes de alimentación con exceso de proteínas y sin hidratos?
R- Cualquier exceso es malo, seguir una dieta como la cetogénica o la hiper protéica donde prevalecen las proteínas y hay escasez de carbohidratos no es bueno. El cerebro se alimenta de glucosa y si se restringen los carbohidratos no se genera glucosa y este comienza a alimentarse de de lo que se llama cuerpo cetónico (sustancias que se descomponen del tegido adiposo, graso). Para que suceda esto, el individuo sufre un proceso de adaptación que la mayoría de las veces genera malestar como: dolor de estómago, de cabeza, vómitos y cansancio. En estos casos, en que los carbohidratos están muy bajos la actividad fisica no es recomendable. Lo ideal para lograr un descenso de peso es comer variado en cantidades adecuadas, asesorados por un profesional y hacer ejercicio físico.

Instagram: @funcionalnutricion


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