La cárcel nueva no tendría energía para funcionar

Lo advirtió el intendente de Senillosa, Raúl Béttiga. El jefe comunal aseguró que "ni la potencia ni el tendido dan abasto". La obra demandó una inversión de 70 millones de pesos y el gobierno provincial esperaba inaugurarla en setiembre. El nuevo barrio para los empleados penitenciarios tampoco podría ser conectado al sistema eléctrico.

NEUQUEN (AN).- La nueva unidad penitenciaria, que por 70 millones de pesos se construye en Senillosa, no podría entrar en funcionamiento en los próximos meses ya que la estación transformadora que abastece al área de electricidad no cuenta con suficiente potencia. La advertencia la realizó el intendente de la localidad, Raúl Béttiga, quien explicó que además de la cárcel el nuevo barrio para los empleados penitenciarios tampoco podría ser conectado al sistema eléctrico.

La millonaria obra que el gobierno provincial realiza en Senillosa podría quedar paralizada hasta tanto el EPEN o CALF amplíen la capacidad que tiene la zona.

Sin embargo, de ponerse rápidamente en marcha las remediaciones necesarias, igualmente frenarían la inauguración de la nueva cárcel ya que la ampliación de la actual estación transformadora demandaría más de ocho meses de tareas, en tanto que la construcción de una nueva estación llevaría cerca de un año y medio.

Béttiga alertó ayer sobre la problemática situación y su postura fue respaldada por el presidente de CALF, Marcos Silva, quien reconoció que "no estamos en condiciones de poder conectar la nueva cárcel". El inconveniente radica no sólo en el mal estado del tendido eléctrico sino además en la falta de potencia eléctrica suministrada por el EPEN dado que la localidad se encuentra muy cerca de su límite y la nueva cárcel demandaría unos 4 MVA, una potencia similar a la utilizada sólo por la mitad de los vecinos de Plottier.

La demanda extraordinaria, no sólo no habría sido prevista por los organismos eléctricos sino que ni CALF ni el EPEN saben a ciencia cierta a quién le corresponde prestarle el servicio, ya que ambos organismos coexisten en Senillosa.

La nueva unidad penitenciaria, cuya inauguración se espera para septiembre, requirió una inversión de 70.000.000 de pesos a pesar de que al momento

de su licitación en 2003 estaba presupuestada en 42.000.000. La construcción será la receptora de los internos de la prisión federal 9, ubicada en el centro de Neuquén y en el sector de máxima seguridad quedará a cargo del Servicio Penitenciario Nacional.

"La luz tampoco alcanza para el plan de 140 viviendas que se está empezando a construir para los empleados del servicio penitenciario", agregó Béttiga en un llamado de atención a ambos organismos energéticos. Según trascendió el servicio de la localidad se encontraría tan complicado que las 3.000 hectáreas que próximamente se pondrían en producción tampoco tendrían posibilidades de contar con energía eléctrica. Béttiga señaló que se avanza en un proyecto para saldar la deuda de 8.000.000 de pesos que el municipio mantiene con CALF y destacó que "si bien es algo que no está aún cerrado seguramente el gobierno provincial nos va a suministrar los fondos por medio de un crédito para que podamos saldar esta deuda".


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