La cruda verdad
Cipolletti
Hace unos tres días atrás leí una noticia en la cual un adolescente de 18 años donó $8.000 del dinero que recibió de Anses, el plan IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), a un vecino de 60 años que no calificó para recibir el beneficio. Su padre en la nota menciona que se sintió un poco avergonzado porque su hijo tiene todo y más, que jamás tuvo que trabajar para ganar su alimento diario. Y acá es donde me genera ruido todo esto.
Primero un adolescente que no necesita este beneficio lo tramita un adolescente que no pasa necesidades y sus padres se preocupan en que lo único que haga es estudiar. Donó $8.000 de los $10.000 ($2.000 quedaron en el camino), que recibió de regalo del Estado, a un adulto mayor de 60 años trabajador independiente que no tiene ingresos por la cuarentena. La pregunta es: ¿por qué a un adolescente que no tiene familia ni hogar que mantener, que no está dentro de las personas consideradas de riesgo y está completamente sano le otorgan este beneficio y a una persona mayor considerada de riesgo no se lo dan? ¿Cuáles con los criterios de igualdad que promulga el Estado?
No encuentro la igualdad de la que tanto hablan cuando escuchás que a los trabajadores de la salud y la policía le otorgan un plus de $5.000 pesos extra por trabajar durante la emergencia sanitaria, poner en riesgo su salud y la de su familia en lugares de alto riesgo de contagio y a los trabajadores legislativos les otorgan $2.000 por día por trabajar en un lugar de mucho menor riesgo de contagio. El personal de la salud y la policía recibieron un promedio de $250 pesos por día trabajando de lunes a viernes y un empleado legislativo $2.000 por día. ¡La igualdad acá no la veo!
Otra situación de igualdad extraña; un jubilado que trabajó toda su vida, aportó al sistema previsional, que es una persona mayor y ya no debería seguir trabajando, cobra la jubilación mínima de $15.892, y un adolescente o una persona que no trabaja los 365 días del año recibe el IFE además de la tarjeta alimentar por un total de $18000. ¿Dónde está la igualdad y la justicia social?
La cruda verdad es que los gobernantes de turno fomentan la vagancia, solo le enseñan a los jóvenes que te conviene no laburar porque vas a recibir más dinero del Estado si sos un vago, que si trabajaste toda tu vida y recibís la jubilación mínima. La cruda verdad que a mi parecer veo y que es mejor masticarla y no tragarla para no tener indigestión por varios días.
Silvana Aliaga
DNI 2.892.949
Cipolletti
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