La danza vive en María Fux

Un documental cuenta la vida de la gran coreógrafa. “Río Negro” se entrevistó con el mito viviente.





#

María Fux creó la danzaterapia hace más de cuarenta años. Aplica una metodología inclusiva basada en el baile.

Personajes

María Fux (Buenos Aires, 1922) es bailarina, coreógrafa y danzaterapeuta. Pero, sobre todo, es un mito viviente que contagia y emociona desde lo que ella es a sus 94 años, y no desde lo que fue en su reconocida y destacada trayectoria. A tal punto, que el cineasta italiano Iván Gergolet decidió filmar “Danzando con María” enfocándose en las facetas más interesantes de su trabajo presente y no en la historia personal de la artista. Y le fue bastante bien: la película -una coproducción italiana, argentina y eslovena- fue seleccionada el año pasado entre los cinco mejores documentales de los Premios del Cine Europeo, algo así como los Oscar del Viejo Continente. Tras un exitoso camino en festivales internacionales (Venecia, Guadalajara, Tesalónica) el largometraje se estrenará el 21 abril en el cine Gaumont de Buenos Aires y luego emprenderá su recorrido por salas de todos el país.

Fux hace su propia revolución todos los días sobre la avenida Callao, casi Sarmiento, a metros del Congreso de la Nación. Allí tiene su estudio, donde da clases de danzaterapia, una disciplina creada por ella hace más de 40 años y que es replicada en Milán, Catania, Trieste y Zaragoza, entre otras ciudades europeas.

Su metodología es inclusiva y está basada en la creencia de que todas las personas necesitan y tienen derecho a expresarse mediante su propio cuerpo. Entre sus alumnos hay profesionales de la danza y amas de casa; pero también hay personas con una sola pierna, sordas, afectadas por la poliomielitis, con síndrome de down y en silla de ruedas. Tienen apariencias distintas pero se parecen en algo: pueden bailar, todos. De eso está convencida Fux, quien aclara -con severidad- que ella no es psicóloga sino una artista que mediante la estimulación creativa halló un método que genera cambios en la gente. La clave es el movimiento porque, asegura, por más complejo que sea un problema, algo siempre se puede modificar.

“Lo importante es siempre el sentido: la danza desaparece en el aire. Una vez hecha, ya está. Queda en la memoria de la gente, pero desaparece. Al ver un documental sobre mi trabajo siento que algo permanece. Y lo que va a permanecer es lo que la gente sienta a través de las imágenes. Agradezco a la vida haber tenido un camino para dar”, dice Fux en el Gaumont tras asistir a la función para la prensa de “Danzando con María”. La película indaga sobre el misterio de esta mujer que en su vejez sigue danzando, dando clases y generando que cientos de personas transformen sus vidas superando los límites propios. “Soy una persona. Eso es todo. Soy lo que soy. Sí soy una artista, está dentro mío a través del movimiento y a través de lo que soy como persona”, le dice a “Río Negro”.

- ¿Cómo cuida el cuerpo?

- Respetándolo. Trabajando a diario por lo que soy, por lo que quiero hacer. En movimiento. De acuerdo a lo que comés, bebés y lo que vivís. Yo no como carne roja desde hace muchos años, pero sí pollo. Como variado. Cuando tengo hambre como, no me preocupa la hora. Fruta, té con leche, pan con manteca, lo que sea.

- ¿De qué otra manera se nutre?

- Me interesa todo. Leo mucho, de acuerdo al día. ¿Qué pasará mañana? ¿Vos sabés? Bueno, yo tampoco, y tengo que pensar qué voy a hacer mañana.

- ¿Hace mucho planes?

- No. Mirá ahí afuera las palomas. Preguntale a las palomas qué planifican. Quieren comer, nada más.

- ¿Qué piensa de la vejez en general?

- ¿Los años? Yo tengo bastantes encima, ¿se nota? Soy lo que soy, en el tiempo que soy y aprendiendo de lo que soy. Cada época tiene un sentido. Ahora estoy en la madurez de mi vida. Y estoy dando.

- ¿Qué le diría a la gente que encuentra un obstáculo en la vejez para seguir adelante?

- ¡Que acepte los cambios! (alza la voz). No hablo de vejez, hablo del tiempo.

- ¿Cómo se acepta el paso el tiempo?

- Oíme, ¿cómo estás vos? ¿Estás igual ahora que cuando tenías 12 años? Nunca se está igual. Hay que aceptar el tiempo que te va cambiando.

- ¿Eso fue algo que siempre supo aceptarlo o hubo algo que le hizo verlo?

- ¡Estoy aprendiendo! Estoy en primer grado. Espero que mañana pueda ir a segundo.

- El deseo de aprender, ¿siempre estuvo dentro suyo?

- Siempre.

- ¿Es algo que heredó de su madre?

- Viene de mi conocimiento de mi madre, que me enseñó mucho. A través de los chicos que veo nacer, crecer y danzar. Y a través de la vida que tengo. ¿Qué es lo que quiero? Vivir en paz.

- ¿Y lo logró?

- No, estoy intentando.

- ¿Hay algo que le genere tristeza?

- Vivir, simplemente. Y aceptar lo que ocurre. Cuando tengas 94 años te voy a hacer yo una pregunta: ¿qué has hecho con tu vida? Pero cuando tengas 94 años, no ahora. Hay que vivir.

- La bailarina Martha Graham le dijo “no esperes nada de los maestros, tu maestro es la vida”. ¿Qué representa ella para usted?

- Toda la gente que ha dado danza, no solamente Martha Graham, mucha gente anónima a través de sus movimientos me ha dado algo importante: la influencia de hacer con su vida en movimiento. Yo trato de hacerlo. ¿Has escuchado el ritmo del corazón? No es ni viejo ni nuevo, es tuyo.

-¿Cómo es el trabajo con sordos, por ejemplo?

-El movimiento aparentemente no tiene música, pero sí tiene ritmo. Permanentemente busco música que no solamente me guste por el gusto o por el olfato -la música también se huele- si no que sirva para los otros. Es lo que trato de hacer con la vida, encontrar música que no la he escrito yo pero sí que la puedo escuchar, la puedo vivir. Es la música que encuentro. Y siempre son diferentes, porque cada día uno es diferente a lo que fue ayer.

- ¿Cuándo descubrió que podía ayudar a la gente?

- Cuando danzaba en las plazas, en el Parque Centenario. Cuando le pude dar a mi madre, a través de una pierna que ella tenía sin rótula, la danza, el movimiento; y ella me dio el movimiento con su vida. Siempre he danzado y siempre he querido dar.

Juan Ignacio Pereyra

pereyrajuanignacio@gmail.com


Comentarios


La danza vive en María Fux