La mano de la poderosa patronal industrial
El acto en San Pablo contó con un aporte del que no gozaron las anteriores protestas contra el gobierno. La poderosa Federación de la Industria del Estado de San Pablo (Fiesp) repartió patos inflables amarillos.
Esos muñecos son el símbolo de un movimiento contrario a algunas de las medidas propuestas por el equipo económico para aumentar la recaudación estatal: la reactivación del impuesto a las transacciones financieras, denominado impuesto al cheque, y la creación de nuevos tributos. El movimiento contrario a esas medidas, encabezado por la Fiesp, utiliza la consigna “No voy a pagar el pato” (en alusión a “no voy a pagar el déficit”) y se sirve de los patos amarillos como mascota simbólica. Según la revista “Veja”, la Fiesp distribuyó 20.000 patos inflables a los manifestantes en San Pablo.
Entre los oradores en el acto de la Avenida Paulista estuvo el senador Aécio Neves, presidente del principal opositor del gobierno, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PMDB). Neves se refirió al calificativo de “golpe” con el que algunos grupos aliados del Gobierno se refieren al proceso acogido contra Rousseff. “No habrá golpe. Habrá impeachment”, aseguró Neves, derrotado por Rousseff en octubre por estrecho margen.