La negociación, llave de la relación con el Congreso y con los gobernadores

escaños contará el FpV en el Senado: será mayoría.

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA).- El Congreso entrará desde hoy en la cuenta regresiva de una nueva etapa, tras doce años de gestión kirchnerista en los que rigió un verticalismo que ya no tendrá lugar. Ahora, la norma será la negociación y aquí radica uno de los principales desafíos para Mauricio Macri en el inicio de su gobierno. El contraste será fenomenal respecto del Congreso que funcionó en la última década y, sobre todo, después del 2011, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ejerció el control de las mayorías de forma implacable. Desde entonces, incluso aun perdiendo elecciones como la del 2013, el Congreso nunca estuvo en peligro para el kirchnerismo, que no necesitó negociar con una oposición que acusó a la presidenta de haber reducido el Parlamento a una escribanía de la Casa Rosada. Cuando el 10 de diciembre se renueven las bancas, ninguna fuerza contará con los números para aprobar las leyes por cuenta propia en las dos cámaras del Congreso. Cambiemos, con los aliados más los propios, contaría con 93 votos en Diputados y apenas 16 en la Cámara alta. El Frente para la Victoria tendrá 102 votos, también lejos de los 129 requeridos para lograr quórum en Diputados, mientras que en el Senado tendrá marcada superioridad pero es incierto cómo se acomodarán de ahora en más. De hecho, la conducción del bloque del FpV en el Senado es una incógnita. “Hay tres o cuatro que son K y responderían a (Miguel) Pichetto (actual titular del bloque). Los otros, que son la mayoría, no son ultra-K y se van a amoldar a las estrategias de los gobernadores de sus provincias”, indicaron fuentes parlamentarias. La Cámpora y Massa A su vez, el Congreso se perfila como la trinchera institucional de La Cámpora, que tendrá al diputado Máximo Kirchner como ordenador interno y cuyo objetivo será, antes que convertirse en un espacio de resistencia en retirada, erigirse como la principal fuerza opositora, un rol al que aspira con firmeza Sergio Massa. Acuerdos Macri lidiará entonces con un Senado en el que deberá hacer múltiples acuerdos en simultáneo, mientras que en Diputados tendrá una relación de fuerzas algo más favorable y que será una prueba esencial para el futuro de su gobierno porque le demandará atender el frente interno de su propia fuerza. Debajo de Cambiemos hay, al menos, dos fuerzas políticas con aspiraciones de autonomía: el Pro de Macri y los radicales. Es difícil aventurar cómo será la relación entre ellos, ya que no es un bloque homogéneo. Los radicales ven en esta oportunidad una posibilidad de recuperación pero, a su vez, están los propios problemas internos. En síntesis, Macri deberá retener aliados, sumar algunos anti-K alineados con Massa y seducir a los gobernadores peronistas. Entrará a jugar entonces la influencia de las provincias sobre los legisladores. El FpV tiene 12 gobernadores, el PJ no kirchnerista cuenta con 4, hay 3 radicales, el Pro tiene 2 y hay 3 de otras fuerzas políticas. Cuando se definan las autoridades de las cámaras y se conozca la arquitectura del nuevo Congreso, se entenderá un poco más su tendencia. En sesión Mientras, el Congreso se reactivaría esta semana con sesiones en las dos cámaras y labor en comisiones. Trascendió que se dará ingreso a pliegos de ascensos militares, designaciones en la Justicia y la Cancillería propuestos por el Ejecutivo y habría un temario aún indefinido. Ahí podría comenzar a verse el comportamiento de los legisladores tras el resultado de la segunda vuelta de ayer. A su vez, el 9 de diciembre habrá sesiones extraordinarias con una agenda que aún se desconoce, así como también es incierto si los senadores peronistas darán luz verde a las iniciativas que impulse la presidenta un día antes de dejar el poder. Aquellos legisladores que seguirán en el Congreso podrían entregar las primeras señales para el nuevo contexto; incluso, tal vez pueda percibirse ya la apertura de alguna instancia de negociación con el gobierno que asumirá al día siguiente.

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