La pandemia desnudó la fragilidad de los lazos sociales

Psicólogas del servicio de Salud Mental de Cipolletti explican los efectos del coronavirus en la sociedad. El aumento de intentos de suicidios en adultos mayores es la principal preocupación. 

las profesionales explican que es un fenómeno de época.  (Florencia Salto)

las profesionales explican que es un fenómeno de época. (Florencia Salto)

“La pandemia vino a fortalecer el síntoma de la época, la fragilidad de los lazos”, así plantearon Paula Salto y Claudia Armando el escenario por el cual desfilan los efectos (y los síntomas) que coronavirus va impregnando en la sociedad. Se trata de las huellas que deja especialmente el aislamiento en las subjetividades.

Las psicólogas forman parte del equipo de Salud Mental del hospital de Cipolletti que hoy está desbordado por el incremento en la demanda que disparó el fenómeno mundial. La razón del aumento de las consultas es multicausal, responde a varios factores, entre ellos la gran cantidad de ciudadanos que relegaron la atención en espacios privados por falta de recursos económicos. 

Pero también la exacerbación de la sintomatología que fue develando el virus. Las profesionales explican que la fragilidad en los lazos sociales es el “síntoma de la época”, que surge antes de la pandemia.


Lo que vino a manifestar esta crisis sanitaria -social y económica- es la “pobreza” simbólica que tiene efectos en la falta de la palabra y una tendencia de pasar al acto: “el pasaje al acto” como lo define la psicología. 

Como si la pandemia hubiese desvestido cierto velo que funcionaba para evitar encontrarse con síntomas que hoy son más comunes: insomnio, depresión, violencia intrafamiliar, consumo de estupefacientes, alcohol, miedo, duelo, trastornos de ansiedad, entre otros.

Lo más preocupante para el servicio es el incremento en intentos de suicidios. No solo aumentaron los casos, sino que se trasladó a una franja etaria poco común: los adultos mayores.

“Lo más preocupante es el incremento en intentos de suicidio. Antes se daba en franjas etarias determinadas, pero ahora se están viendo mucho en adultos mayores. No estaba dentro de lo esperado”, detalló Armando, jefa del servicio.    

“Todo está más crudo, hay una pobreza simbólica, falta de palabra y una tendencia a pasar al acto”.

Paula Salto, psicóloga del hospital de Cipolletti.


“Todo está más crudo, hay una pobreza simbólica,
falta de palabra  y una tendencia a pasar al acto”, explicó Salto. Los ingresos por intentos de suicidios se repiten constantemente.


“Los que vemos, además de los efectos subjetivos que despertó la pandemia, es el impacto social y económico. Gente que se ha quedado sin trabajo, o que ha perdido la obra social, eso hizo que muchas personas que se atendían por servicio privado vinieran al sistema público”, explicó Armando. 

El servicio cuenta con seis psicólogos y cuatro psiquiatras, seis operadoras y una trabajadora social que hoy no pueden atender toda la demanda que hay en la ciudad.

Se atienden urgencias, pero hay demora en los turnos.
Las psicólogas contaron que fue muy importante el apoyo del grupo de trabajo para poder sostenerse en un espacio con tanta complejidad como es la salud mental. Ambas mujeres coinciden que el aislamiento develó la fragilidad en los vínculos. 

“Lo más preocupante es el incremento en intentos de suicidio en adultos mayores. Antes se daba en franjas etarias determinadas”.

Claudia Armando, psicóloga del hospital de Cipolletti.


“Lo que pensamos, es ese efecto que ha dejado y que sigue dejando en relación con el aislamiento. Mucha gente sola, una marcada falta de contención, del lazo social.

La fragilidad de los lazos se ve mucho. Por otro lado, cuando antes había algún vecino, o hijo que podía acompañar, con esto del aislamiento hizo que mucha gente se quede sola”, contó Armando. Muchos pacientes ingresan a internación y nadie los cuida. “Están solos”; contó Salto.


El duelo es otro de los efectos que se acentuaron.
No solo la pérdida de un ser querido, también la muerte de proyectos. Se ve, explican las profesiones, principalmente en jóvenes. “La caída de proyectos e ideales, se observa mucho en jóvenes. El par para el adolescente es muy importante y con lo que pasó con el sistema educativo se notó mucho”, explicó Armando.  


SUSCRIBITE A NOTICIAS DIARIAS
Todos los días un correo con las noticias más importantes del día.

Comentarios


La pandemia desnudó la fragilidad de los lazos sociales