“La patria”
Es domingo a la noche en España y hay una temperatura que se suma al calor del momento. La hora y el clima contrastan con el del frío invierno del sur del hemisferio, donde sobra la calefacción ante tanto grito, tanto salto y tanta pasión encendida. Los bares de por acá son un lugar de encuentro para la paisanada que saca pecho, ante los hermanos españoles y latinoamericanos que desean que gane Alemania. La patria grande se achica cuando de fútbol se trata. Mientras escribo estas líneas, la sangre me hierve y el corazón amenaza con salirse del pecho porque necesita sitio. La selección argentina de fútbol acaba perder la final del Mundial, mientras otros como Brasil han perdido la identidad. Veinte mundiales y cinco finales. Dos ganadas, tres perdidas de forma discutible, pero ya se sabe eso de que para llorar el hombre construyó las iglesias. El fútbol es de las pocas cosas que me emocionan, y Messi, en mis trece años de exilio optativo, el único que ha logrado alguna vez que se me escape una lágrima. Comparto el momento con mi hija Candelaria, que a sus catorce lleva acá más de doce. Ella, al igual que el enano que frota la lámpara, no se sabe la letra del Himno Nacional, pero no se siente menos argentina que muchos de los que pululan a su alrededor. Conozco miles de compatriotas que lo cantan, y aun así no dudaron, ni dudan, ni dudarían en aliarse con el enemigo. Ella no se sabe el Himno ni el Padre Nuestro, y San Martín le suena porque es la calle donde vive su abuela materna y el club donde su padre daba las primeras patadas a la pelota. No entiende por qué por la misma regla no existe la plaza Diego Armando Maradona. Candelaria y tal vez yo mismo asociamos la patria con el fútbol, doscientos años después de la Revolución de Mayo. Tampoco sabe lo que pasó entonces, y mucho menos el 9 de Julio. La piba sólo conoce de pasiones y por eso vibra, sufre y agradece al cielo formar parte de este viaje. La patria es un término inventado en la universidad, un instrumento para que los que tienen la panza llena le digan a los hambrientos cuál es su lado del mostrador. Patria o muerte, Braden o Perón, Cristina o los fondos buitre. Esa verdad esconde una mentira. Argentina perdió y nos duele. Lo más patriota que me pasó en la vida. Jorge Néstor Colipe DNI 20.122.713 Almería, España.
Jorge Néstor Colipe DNI 20.122.713 Almería, España.