La pesadilla del conejo: Neuquén promueve la caza de una especie en particular

Con sus cuevas vuelve inestable el suelo, favorece la introducción de plantas no deseables y  pone en riesgo a la fauna y flora autóctonas.

El conejo europeo es una especie invasora que se intenta controlar, aunque no es un camino sencillo. Por una resolución nacional, sus poblaciones silvestres fueron declaradas dañinas y perjudiciales para la conservación de la biodiversidad y las actividades productivas. En la provincia de Neuquén las acciones que se llevan adelante desde el área de Fauna apuntan a promover la caza de este mamífero para detener su expansión.


“Dentro de las herramientas que tenemos habilitadas, una es la caza control y la otra la caza comercial. Son las dos que promovemos desde el área de Fauna con una política pública, para bajar los costos del cazador y que se favorezca la actividad. Años anteriores pasaba que se aumentaban las tasas, entonces era una traba. Ahora lo que se hizo es que tenga un costo cero para el cazador para el caso del conejo europeo”, informó Lucía Redondo, directora provincial de Áreas Naturales Protegidas (ANP) y Recursos Faunísticos.

Sumó que se se buscaron puntos de comercialización de acopiadores para un frigorífico que viene desde Buenos Aires, para incentivar la caza de conejo. Actualmente hay 17 lugares de acopio en la zona norte y más hacia el sur, en Aluminé, Las Coloradas y Junín de los Andes.

Aluminé y Ruca Choroy son algunos de los lugares donde más se detectó un aumento en la población de estos pequeños mamíferos.

Indicó que el año pasado, en las tres semanas y media que se abrió la temporada de caza de liebre y conejo en el norte de la provincia, se movieron en el circuito económico de la región 3,5 millones de pesos.

Dijo que si bien la temporada está abierta durante todo el año en la provincia, los periodos más fuertes son entre mayo y septiembre, por las condiciones del tiempo. “Porque tiene que haber frío, abundantes precipitaciones, nieve, lo cual hace que tanto la liebre como el conejo desciendan a zonas más bajas”, explicó.

En 2021, la temporada que arrancó el 1 de mayo ya se llevan recolectadas, entre las zonas centro, norte y sur, 10.700 piezas de conejos y liebres “y esto va aumentar en proporción en julio y agosto”.

Igualmente apuntó que son acciones que ayudan a mitigar, pero que no son suficientes, ya que se requieren otras acciones adicionales.


Por qué es importante el control del conejo y la liebre europea.


“Ambas especies seleccionan las mejores pasturas para la alimentación. Provocan que la presión de pastoreo puede ser mucho mayor a causa de las densidades, el deterioro de los pastizales, disminuyen la capacidad de carga de los campos ya que obligan una reducción de la cantidad de la carga del ganado con el perjuicio económico de los pobladores. Y en la zona que son agrícolas, se han registrado, por ejemplo, daños importantes en coníferas”, expuso.

También el impacto que tiene sobre la fauna y la flora autóctona es fuerte. “La presencia de las especies exóticas es una amenaza. La presencia de estos herbívoros que tienen hábitos fosoriales (hacen agujeros en la tierra) y la alta tasa de reproductividad puede perjudicar de forma directa porque está la competencia por el alimento, explicó.

Hay una política para promover la caza comercial ,generar un circuito virtuoso en torno a una exótica invasora. ¿Alcanza como método de control? No, pero ayuda a mitigar”,

apuntó Lucía Redondo, directora provincial de Áreas Naturales Protegidas (ANP) y Recursos Faunísticos.

Agregó que favorecen “la invasión de plantas que no son deseables, y en las zonas boscosas como la estepa es común observar el efecto del ramoneo de árboles y arbustos nativos”.

El visón americano y el jabalí son las otras especies invasoras que se consideran una grave amenaza para la biota autóctona de la provincia.


Una amenaza advertida por Nación


La norma nacional publicada en diciembre del 2020 en el Boletín Oficial prohíbe la importación, el tránsito interjurisdiccional, la cría y el comercio en jurisdicción federal de animales vivos, de poblaciones silvestres del conejo europeo. Además, faculta a la Dirección Nacional de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente a coordinar con las autoridades provinciales competentes en materia de fauna silvestre la prevención, el control o la erradicación de las poblaciones silvestres del conejo europeo, a fin de asistir e implementar acciones que eviten su expansión, multiplicación y generación de focos de invasión.

Según se informó desde el Gobierno Nacional, en Argentina, el herbívoro fue introducido por el ser humano en los siglos XIX y XX para contar con proteína animal y utilizar su cuero y piel de manera industrial en la isla de Tierra del Fuego. “El animal ha demostrado comportarse como una auténtica especie exótica invasora en la Patagonia, con una actividad permanente de dispersión e invasión de áreas nuevas que impacta fuertemente sobre bosques nativos y ganado, daña cosechas y pastizales naturales, por lo cual debieron implementarse estrategias de control”, comunicaron desde el área que encabeza el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié.

Las cuevas vuelven el suelo inestable. (Ministerio de Ambiente de la Nación).-

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