La química tiene la culpa de la falta de concentración de los adolescentes
La capacidad de aprender y memorizar disminuye a esta edad por cambios temporales en los mecanismos cerebrales.
No es raro que los profesores digan que los cursos más complicados son séptimo y octavo básico. La capacidad de aprendizaje y memoria se ve atenuada a partir de la pubertad. La clave está dentro de la química cerebral, según lo revela un estudio realizado con ratones por investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York, encabezado por Sheryl Smith y que publica hoy la revista Science.
Los científicos centraron su estudio en el hipocampo, una región de la corteza cerebral que tiene que ver con la adquisición de nuevos aprendizajes y que los traspasa posteriormente a la corteza cerebral durante el sueño.
El equipo de Smith demostró que con el inicio de la pubertad se incrementa en el hipocampo un tipo especial de receptor neuronal que bloquea o dificulta un proceso de aprendizaje específico.
El estudio reveló que los ratones adolescentes mostraron inferiores resultados en pruebas de aprendizaje y memoria que otros preadolescentes o mayores.
Los investigadores descubrieron también que esa pérdida puede ser revertida con ayuda de la hormona del estrés THP.
Por este hallazgo Smith estima que los adolescentes podrían necesitar en la escuela estrategias de aprendizaje y motivación especiales. Además, no descarta la posibilidad de desarrollar un medicamento que mejore la capacidad de aprendizaje, ante todo en púberes con dificultades.
El año pasado otro estudio hecho por la Universidad de California, que analizó las ondas cerebrales de niños y adolescentes de entre 11 y 17 años mientras dormían, determinó que éstas disminuían significativamente a medida que aumentaba la edad. Los científicos creen que esto se debe a lo que denominan una poda sináptica, es decir, muchas de las conexiones neuronales hechas durante la niñez se pierden posteriormente porque el cerebro decide qué conexiones le resulta importante mantener y cuáles abandonar.
Todo este proceso tiene efectos en el cerebro adolescente, como la imposibilidad de realizar varias tareas a la vez.
Fuente: El Mercurio
Fuente: El Mercurio