La respuesta es el juicio
Leticia Lorenzo (*)
El 14 de enero inició la nueva ley procesal penal en Neuquén. Salvo Chos Malal, todas las circunscripciones han tenido audiencias. En algunos casos se ha tratado de revisiones de casos del sistema anterior, en otros casos han sido para formular cargos y solicitar una medida de coerción. ¿Qué es la formulación de cargos? La comunicación formal a una persona de que está siendo investigada. Esta comunicación es tarea del fiscal y debe hacerlo ante el imputado y su defensor, frente a un juez de garantías. A partir de esta audiencia, la fiscalía tiene un plazo máximo de cuatro meses para presentar la acusación y pedir el juicio. ¿Qué es la medida de coerción? La fiscalía puede solicitarla al juez cuando exista un peligro constatable para la realización del juicio. Para enjuiciar a una persona existen dos requisitos: que esté presente y que existan elementos suficientes para probar su responsabilidad. Por ello, antes del juicio, la fiscalía puede solicitar una medida de coerción cuando exista riesgo de fuga o de obstaculización a la investigación. Existen medidas de coerción desde las más leves –fijar un domicilio– hasta la más grave –dejar a una persona presa previamente al juicio–. ¿Cómo se determina qué medida de coerción imponer? Se evalúa cuán alto es el riesgo que la fiscalía pruebe en la audiencia. Si acredita que existe riesgo alto (lo cual implica que la defensa no ha podido desacreditar las afirmaciones de la fiscalía), estará en condiciones de solicitar la prisión preventiva. Si no hay un riesgo alto, tendrá que recurrir a otras opciones. Si considera que no existe riesgo, sólo formulará cargos. En las dos audiencias que iniciaron el sistema se tuvieron por formulados los cargos que la fiscalía comunicó, lo cual implica que están corriendo los plazos de investigación. En el primer caso, la fiscalía anunció que en dos meses presentará la acusación. En el segundo, anunció que precisará de 90 días. En tres meses, en definitiva, la fiscalía presentará las acusaciones correspondientes a esos casos. Si la fiscalía lo considera necesario, puede solicitar la prisión preventiva de los imputados. En ambos casos se presenta la particularidad de que los conflictos se dieron entre personas cercanas, como sucede en un número importante de conflictos cotidianos, desde los más leves hasta los más violentos. Es comprensible que los afectados desconfíen del sistema de justicia, contando con una historia de respuestas tardías o nulas. Afortunadamente el nuevo sistema nos genera un horizonte cierto y expresado públicamente por los fiscales: en menos de tres meses ambas causas tendrán una respuesta definitiva en el juicio y los involucrados podrán hacer una evaluación certera y completa sobre el funcionamiento del sistema en sus casos concretos. Es un desafío para los actores en su conjunto brindar respuestas prontas, preservando los derechos establecidos por la Constitución nacional y la provincial para todos los ciudadanos y ciudadanas, y recuperar credibilidad en el trabajo cotidiano. El tiempo dirá si estamos a la altura de las circunstancias. (*) Secretaria de Capacitación del Poder Judicial de Neuquén