La soja, esa salvadora

Por Redacción

RAMIRO CASTIÑEIRA (*)

La campaña 2011/2012 acaba de finalizar en Sudamérica con el impacto de una sequía que, si bien estuvo lejos de la registrada en la campaña 2008/2009, fue lo suficientemente fuerte como para recortar los niveles de producción en dos dígitos. En el caso de la Argentina, mientras que en la campaña 2008/2009 las cosechas de soja como de maíz colapsaron un 30% respecto de la campaña previa, en esta última de 2011/2012 el impacto de la seca contrajo los niveles de producción en un 16% en el caso de la soja y en un 11% en el del maíz, según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. La campaña 2012/2013 comenzó con bajas precipitaciones en Estados Unidos y su consecuente impacto en los rendimientos esperados. Particularmente en la cosecha de maíz que se encuentra en las semanas críticas de floración, la falta de lluvias de las últimas semanas privó de alcanzar un nuevo récord en el nivel de producción. Según el USDA, recortó su proyección de 375 a 329,5 millones de toneladas, equivalente a una merma del 12,1% en sólo cuatro semanas. La falta de lluvias todavía no tuvo igual impacto en las proyecciones de cosecha de soja en Estados Unidos, dado que las semanas críticas para este cultivo transcurrirán durante agosto. Igualmente, el ciclo de menores lluvias llevó al USDA a recortar sus expectativas de producción en un 5% respecto de su reporte previo. Pasando a Latinoamérica, la campaña 2012/2013 recién arranca con la cosecha fina (trigo y girasol), por lo que proyecciones sobre la cosecha gruesa (soja y maíz) son 100% expectativas sustentadas en que, tras el paso de La Niña, volverían mejores lluvias en el verano, otorgando buenos rendimientos. En suma, la mala cosecha de Estados Unidos impulsó los precios de todos los granos ante la menor oferta que se augura para los próximos meses, por lo menos hasta la llegada de la cosecha sudamericana. Para ese entonces los precios volverían a descender, según se desprende del mercado de futuros; para el caso de la soja, en torno a los 550 dólares la tonelada. De confirmarse las expectativas de cantidad y precios (incluso tomando futuros), la Argentina se vería beneficiada por ambos aspectos, con una cosecha que se elevaría en un 34% en el caso de la soja y en un 19% en el del maíz, a lo que se suma un incremento del precio del 8% respecto de los valores del 2012. Sólo el sector agropecuario puede impulsar las exportaciones totales en un 10% en el 2013. En el 2012 la Argentina chocó con la restricción externa. En el 2013 factores exógenos como el posible rebote de Brasil con apreciación de su moneda y bajas lluvias en Estados Unidos pueden traer los dólares que corran la restricción externa, dando margen para un rebote en la Argentina. No obstante, el creciente atraso cambiario hará que rápidamente se agoten los nuevos dólares, para volver a chocar con la restricción externa y nuevamente esperar a que suba la soja. (*) Economista en jefe de Econométrica