La “sopa exótica” que dio origen al Universo

Es el tipo de materia que se halla en las estrellas de neutrones.



WASHINGTON (Télam-SNI).- La materia primordial que dio origen al Universo luego del Big Bang podría encontrarse en el núcleo de estrellas de neutrones muy densas, según las recientes investigaciones realizadas por un equipo de astrofísicos norteamericanos.

Los científicos creían que este tipo de materia había desaparecido para siempre, pero recientes investigaciones sugieren que esta “sopa exótica” de materia disuelta aún puede encontrarse en algunos tipos de estrellas.

Para demostrarlo, los astrofísicos del Goddard Space Flight Center, de la NASA, dirigieron el nuevo telescopio XMM-Newton hacia uno de estas estrellas, y consiguieron medir la influencia de su campo gravitatorio sobre la luz que emite, lo que les permitió hacer cálculos sobre lo que ocurre en su interior.

Las estrellas de neutrones se encuentran entre los objetos más densos del Universo. Contienen la masa del Sol dentro de una esfera de apenas 10 km de diámetro, y una cucharada de materia procedente de estos cuerpos pesaría más de 1.000 millones de toneladas.

Su origen se encuentra en la explosión supernova de una estrella hasta ocho veces más masiva que el Sol.

Luego del estallido, su núcleo colapsa bajo su propia gravedad, mientras en su interior la materia adopta una forma muy exótica.

Los teóricos creen que en una estrella de neutrones, la densidad y las temperaturas son similares a las que existieron una fracción de segundo después del Big Bang.

En estas condiciones, suponen que la materia sufre una serie de cambios importantes. Los protones, electrones y neutrones que constituyen los átomos se funden entre ellos, y es posible incluso que los quarks, partículas que dan forma a su vez a los protones y neutrones, también se vean comprimidos, permitiendo la aparición de un plasma exótico de materia “disuelta”.

Para descubrir si esto es cierto, los científicos llevan décadas estudiando estrellas de neutrones.

Su objetivo es conocer de forma muy precisa parámetros como la masa y el radio, ya que relacionándolos es posible conocer el grado de compacidad del objeto.

Telescopio de rayos X

Hasta ahora, sin embargo, no existía ningún instrumento que pudiera hacer estas mediciones. La llegada del XMM-Newton, el telescopio de rayos X de la Agencia Espacial Europea (ESA), resolvió la cuestión, permitiendo medir por primera vez este tipo de características físicas.

Esta medición se realizó de forma indirecta. El tirón gravitatorio de una estrella de neutrones es miles de millones de veces superior al de la Tierra.

Esto hace que las partículas de luz emitidas por ella pierdan energía, efecto que se denomina “corrimiento al rojo” gravitatorio.

La medición con el XMM-Newton de este corrimiento al rojo señala la intensidad de la gravedad, y por tanto, la compacidad de la estrella.

Los estudios se hicieron sobre la estrella EXO 0748-676, situada a 30.000 años luz de la Tierra, de la cual el Newton ha detectado la luz que emite en forma de rayos X.


Comentarios


La "sopa exótica" que dio origen al Universo