La tecnología al servicio de la emoción
MARCELO ANTONIO ANGRIMAN (*)
Cuentan que al revelar sus negativos Tony Duffy se frotó los ojos. Había sacado una foto extraordinaria: la de un hombre despatarrándose entre las nubes para conseguir el salto del siglo, aquel de los 8,90 metros que superó en 55 centímetros el récord mundial de la época. Esa imagen única del estadounidense Bob Beamon en los Juegos de México 68 recorrió el planeta y catapultó para siempre la carrera profesional de su artífice. Hay que tener instinto animal para detectar el instante y el lugar donde algo tan trascendente va a suceder e inmortalizarlo para siempre. Las imágenes de los juegos olímpicos suelen ser tan escalofriantes –tanto en la victoria como en la derrota– que erizan la piel hasta el pellizco. El esfuerzo sobrehumano de los atletas –a veces incluso contra su propia salud–, el hambre de gloria, el desafío, la solidaridad, la valentía y el miedo, el éxito y el fracaso son libretos de historias que siempre despiertan la emoción. El Comité Olímpico Internacional hace tiempo ha tomado nota de ello y no está dispuesto a perderse un solo segundo, milímetro o gesto de lo que ocurra en los próximos juegos londinenses. No sólo para arbitrar justicia sino para administrar un negocio monumental que atrae a millones de personas de todas las latitudes. Así, la BBC planea transmitir cada evento vía internet (más de 2.000 horas de video) y los hoteles, restaurantes y otros lugares conectarán visitantes, periodistas y deportistas con sus computadoras portátiles, smartphones y tabletas, listos para postear sus experiencias, mandar fotos y videos de alta definición y acceder al streaming de video en vivo. En el Parque Olímpico se creó una red wifi con 1.800 routers para mantener conectado el staff de los juegos y evitar que la red sucumba ante los 250.000 visitantes que cada día tendrá el lugar. Los organizadores estiman que la transmisión generará 1.000.000 de megabits de tráfico por segundo en las horas pico, algo así como 1.500 películas en calidad DVD descargadas por minuto ampliando entre cinco y diez veces su producción normal. Además se transmitirá, por primera vez, video 3D en alta definición y los periodistas tendrán acceso a un sistema que les traerá resultados en tiempo real de todas las competencias disputadas en una pantalla sensible al tacto. Quienes estén en Londres podrán recurrir a la aplicación oficial de los juegos Join In, que será de uso gratis, está disponible para el iPhone y teléfonos con Android y tiene información sobre el cronograma de actividades durante los juegos. El comité organizador planea ofrecer una segunda aplicación gratis que permita ver todos los resultados de las competencias actualizados al instante. Los juegos olímpicos parecen recrear en forma pacífica aquellas batallas épicas de la historia. Paradójicamente, generan efectos similares al “espíritu navideño”, donde por cierta cantidad de días todos –o casi todos– se transforman mágicamente en personas sensibles y bienintencionadas. Esta contradictoria mezcla de sensaciones se desata cada cuatro años y durante un mes en algún lugar del planeta. Allí como una sombra implacable estará la tecnología, dispuesta a no perderle pisada a la emoción. (*) Abogado. Profesor nacional de Educación Física marceloangriman@ciudad.com.ar