Las estaciones de la vida
La poeta neuquina Marta Ramos presentará el viernes “Estaciones”, su última producción.
La cita es en la biblioteca Juan Bautista Alberdi, a las 19.
NEUQUÉN (AN).- Textos breves de versos cortos, pero profundos y que invitan a la reflexión. Eso y mucho más es lo que se puede encontrar en “Estaciones”, poemario que se suma a un ciclo iniciado en sus volúmenes anteriores, sobre todo, “Desde el silencio” (2002), “Memorias de otro cielo” (2006) y “Desafíos” (2009). La publicación, editada por Botella al Mar, tendrá su presentación el viernes a las 19 en la Biblioteca Alberdi, donde la autora compartirá su momento con sus pares Lilí Muñoz y Adriana Trecco, y el guitarrista Jorge Navarrete. Al abrir “Estaciones” se lee: “He leído que hay / que despojarse / del abrigo de la infancia, / mudar los cielos protegidos / las miradas desnudas. / Los juegos inconscientes, / el equipaje de los / laberintos / persisten y retienen / su espacio / maneras de revivir / el camino”. Estas líneas pertenecen al poema “Etapas” que marca desde un inicio cuales son esas estaciones a las que refiere el libro. Como dice Néstor Tkaczek en la contratapa del libro “‘Estaciones’, se remite a una zona recóndita, resguardada, apenas entrevista, como esos paisajes que se vislumbran tenues por la niebla”. Y es la propia Marta Ramos la que, en diálogo con “Río Negro”, aclaró que el nombre del libro “se remite a las etapas internas de la persona que va pasando por distintas etapas y que se resumen en esa palabra”. Respecto de la poesía la autora neuquina sostuvo que es “una necesidad imperiosa de expresa no sólo sentimiento y emociones sino todo lo que acontece que me conmueva y que, de alguna manera, conmueva al lector”. Y, en este sentido, expresó que “uno trata que la palabra, el lenguaje, sea lo más preciso posible o lo más conmovedor posible, porque en definitiva, la poesía tiene que conmover de una u otra forma, además de producir una reflexión de todo tipo”. “Tiene que sacudir algo interiormente porque si no se escapa”, cerró la profesora, licenciada en letras y escritora. Y, así lo hace con versos como “tras los vidrios del ventanal / la pertinaz llovizna / cae sobre la única rosa del jardín / ofrece sus pétalos, dispersa su aroma / enfrenta el desafío”. No son sólo sus palabras las que nos conmueven sino que entre sus versos se cuelan citas de autores como Juana Bignozzi (“Si toda vida es referencia a nuestra vida espero dejar una palabra que ampare a alguien en estas tardes inhóspitas de recuerdos”), Irma Cuña (“Llevamos la nostalgia como perros sin dueño, como palomas anochecidas”, Delmira Agustini (“Yo muero extrañamente… muero de un pensamiento mudo como una herida”). “Los versos susurran, son poemas para ser leídos con palabras quedas a la luz de las candelas o en el crepúsculo del jardín”, sentenció Tkaczek.