Las prodigiosas hermanas Labèque acompañan el desfile de Nina Ricci

Las prodigiosas hermanas Labèque, consideradas el dúo de pianistas contemporáneas más famoso del mundo, acompañaron el elegante y hermoso desfile de la casa Nina Ricci este jueves, tercer día de la Semana de la moda de París.

Por Redacción

Mientras las hermanas, Katia y Marielle, interpretaban música del compositor norteamericano Phillip Glass, sentadas en un gran piano instalado en el centro de la pasarela, longuilíneas y gráciles modelos desfilaban con un aire de bailarinas clásicas.

Después del desfile, que tuvo lugar en una blanca carpa levantada en el jardín de las Tuilerías, las hermanas contaron a la AFP que esta es la primera vez que tocan en un desfile de moda, pero que quisieron hacerlo porque les gusta mucho Peter Copping.

“Queríamos conocerlo, y le pedimos a un amigo que nos lo presentara, y así fue que salió lo de tocar para él”, dijeron las Labèque, a quienes les encanta la moda. En sus conciertos visten osadas creaciones de modistas como Jean Paul Gaultier y Givenchy, que hacen lucir más su larga melena negra.

La colección de Peter Copping, que está al frente desde 2009 de la lujosa casa fundada en París por la modista italiana Nina Ricci, tuvo esos toques poéticos y fantásticos por los que se ha dado a conocer desde que, cuando tenía sólo 21 años, vistió a Madonna para una gala de los Oscar, en 1998.

Quince años después, Copping sigue dando expresión a su fantasía, transformando a la mujer con creaciones suaves, coquetas, sensuales, que le hacen un guiño al teatro y al ballet.

Los tejidos tenían un aspecto iridiscente y cristalino. Copping utilizó suaves lanas y tweeds, pero también suntuosas sedas y satines, con superposiciones de volantes en muselina, o adornados con plumas, que le daban un aspecto muy aéreo a las creaciones.

Según Copping, la funcionalidad de las creaciones le da “un aspecto urbano” a la colección, que incluyó también sofisticados vestidos de noche,que parecían salir del universo de la danza.

También el israelí Alber Elbaz, director creativo de la casa Lanvin, presentó el jueves sus propuestas para el próximo otoño e invierno, entre las que destacaron sedosos vestidos acompañados de pieles, faldas plisadas en color dorado para la noche, vestidos negros escotados, blusas con revuelos, y elegante trajes sastre, para la calle.

El tercer día de la Semana de la moda parisina estuvo marcado por el estreno del nuevo diseñador de la histórica casa Balenciaga, el estadounidense Alexander Wang, de 29 años, que presentó una colección en la que rindió un homenaje al genial creador español, retomando sus códigos, pero dándoles un aire de modernidad y juventud.

Wang pasó su primera prueba de fuego con una colección declinada en blanco y negro, inspirada por el concepto arquitectural de Cristóbal Balenciaga, que murió en 1972 pero que sigue influyendo en generaciones de diseñadores.

Vestidos de corte recto, que dejaban ver la piel en la cintura, o con la espalda desnuda, pantalones estrechos acompañados de blusas blancas, elegantes abrigos en tweed: las líneas depuradas de Wang tenían un soplo contemporáneo.

El joven creador -que se ha dado a conocer gracias a una línea joven y deportiva- propuso una elegancia que parecía fácil, natural, pero era resultado de un trabajo impecable, intricado.

El diseñador nacido en California de padres taiwaneses, y radicado en Nueva York, donde lanzó su propia marca, confió tras el desfile que se había sumergido a estudiar los archivos de Balenciaga, tras haber sido nombrado a fines del 2012 para remplazar al francés Nicolas Ghesquiere, que estuvo 15 años al frente de esa casa.

Wang retomó códigos con los que Cristóbal Balenciaga entró en la historia de la moda, como los cortes geométricos, la cintura maravillosamente acentuada, el volumen en la espalda, los hombros redondos, los pantalones altos cerrados por un pequeño lazo.

El nombramiento de Wang como director creativo de la casa Balenciaga -controlada por el grupo de lujo francés PPR desde el 2001- fue visto como una señal de que esa firma aspira a ampliar y rejuvenecer su clientela, volviéndose más global gracias a una línea más moderna y comercial.

Y Wang parece haber respondido a esa expectativa, de acuerdo con los comentarios después del desfile, juzgado “extraordinario” por el presidente de PPR, François Henri Pinault.

Las pasarelas parisinas, que duran nueve días, prosiguen el viernes con otro de los momentos más intensos de esta Semana de la moda: el desfile de otra casa histórica, la fundada por Christian Dior, que aunque mantuvo siempre una rivalidad con Balenciaga, lo llamaba “El maestro”.

AFP


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