Latinoamérica: la falta de interés, ¿es buena noticia?
AP
Es un clásico: ya se sabe que, gane quien gane las presidenciales de Estados Unidos, difícilmente haya giros radicales en la política de Estados Unidos hacia Latinoamérica. El tema es, aseguran algunos expertos, que un pequeño giro en un país tan influyente como la vecina superpotencia puede significar mucho en aspectos concretos para algunos países de la región. Es sabido que América Latina no es una prioridad para Estados Unidos en estos momentos en que el país trata de salir de una feroz recesión y lidia con problemas internacionales más acuciantes: las tensiones políticas y comerciales con China y Rusia, el retiro de tropas de Irak y Afganistán y el proyecto nuclear de Irán. Y esa situación no cambiará con una victoria de Romney. “No news, good news?” (no tener noticias, ¿es buena noticia?) Algunos piensan que sí, y que la falta de interés en la región que muestran los candidatos Barack Obama y Mitt Romney podría ser una buena noticia. América Latina no es motivo de preocupación para Washington y tampoco una prioridad. En este marco, otros expertos señalan que Brasil espera aprovechar este desinterés para seguir ampliando su influencia en la región. América Latina, gobernada en gran parte por la izquierda, ha ganado autonomía y creado organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que dejan fuera a Estados Unidos. Este olvido ha dado a “Brasil espacio para crecer, para articular políticas regionales, para hacer una integración de la infraestructura” latinoamericana, estimó Bruno Borges, experto en Relaciones Internacionales de la Universidad PUC-Río. Brasil se ha convertido así en “la potencia regional moderada, que conversa con todo el mundo” y que, como principal interlocutor de Washington en la región, le muestra que “no hay nada que temer”, añadió. Los gobiernos más inclinados hacia la izquierda miran a Obama con menor recelo que a Romney, aunque nadie lo ha dicho tan claramente como el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. “Ojalá no le haga ningún daño diciendo esto: si yo fuera estadounidense votaría por Obama”, dijo Chávez. Y aventuró: “Si Obama fuera habitante de un barrio de Caracas, votaría por Chávez”. Para el especialista Rafael Fernández de Castro, jefe del Departamento de Estudios Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), “lo que se ha notado en los últimos años es una especie de desaparición de Estados Unidos de América Latina”. “América Latina no ha sido tema de la elección porque hay un tema realmente importante que es la economía y son los empleos, entonces América Latina no juega”, dijo a DPA. “No aparece en las elecciones presidenciales y yo diría que afortunadamente. Apareceríamos si hubiera crisis como hay crisis en Medio Oriente o en Siria”. Analistas coinciden en que dos áreas primordiales para Washington, la cooperación antinarcóticos con México y el embargo comercial hacia Cuba, sufrirán modificaciones limitadas debido a la profunda integración ya alcanzada con su vecino del sur y al escaso margen de maniobra que las leyes vigentes sobre Cuba dejan al jefe de Estado. Otra área importante sería la comercial, en la que Romney promete una iniciativa para incrementar el intercambio de productos con la región, donde Washington ya estableció tratados de libre comercio con República Dominicana y todas las naciones latinoamericanas de la cuenca del Pacífico, excepto Ecuador. Romney dice que Cuba, Venezuela y sus socios boliviarianos son una “amenaza” para la seguridad, la democracia y la economía y plantea tener un “papel activo” para promover la democracia y el libre comercio, sellar la frontera con México e impulsar una mayor cooperación militar con su vecino en la lucha antidrogas. Para Fernández de Castro, “en ciertos temas los latinoamericanos prefieren a los demócratas, como es el tema de intervención. Son un poquito menos proclives a intervenir que los republicanos, son menos halcones en política exterior. En comercio, a los republicanos”. “Pero digamos que Barack Obama es finalmente un moderado en el tema de política exterior, un presidente que entiende que en el siglo XXI Estados Unidos no puede hacer las cosas solo y necesita buscar coaliciones, necesita buscar equilibrios”. “Y Mitt Romney, por moderado que se quiso ver, es más ideológico y menos moderado, y la idea que tiene de darle más recursos al Pentágono es para que Estados Unidos tenga tanta fuerza que no necesite justamente de aliados”. (AP/AFP/DPA)
AP
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora