Lavanda: el perfume más clásico de los jardines

No sólo visten el jardín, con sus colores y contrastes: su presencia es sinónimo de aromas relajantes y evocativos. La ingeniera agrónoma Marianela Gasparini, comparte los cuidados que necesita





La lavanda, uno de los arbustos más ornamentales y perfumados utilizados en los jardines, se ven muy imponentes en senderos o enmarcando entradas. Son vistosas en macizos puros de lavanda, pero en macizos de arbustos aportan un efecto muy luminoso haciendo contraste con los follajes verdes o rojos.
En esta ocasión RÍO NEGRO buscó la palabra experta de Marianela Gasparini, del vivero Las Varas, de Roca, quien nos aconseja sobre sus cuidados esenciales.


Este arbusto del género Lavanda de la familia Lamiáceas, puede medir entre 50 cm y un metro de altura y abarcar un metro de ancho. Forman matas y se pueden utilizar en cercos bajos o como arbusto solitario.
“Florece en inflorescencias del tipo de espigas, con flores color lila cuando el clima es templado, entre la primavera y el otoño en nuestra zona”, explica Marianela Gasparini, que es Ingeniera Agrónoma.

Lavanda lanata


Muy aromática, este solicitado arbusto requiere media sombra, aunque crece mucho mejor donde hay abundante luz.
También necesita de un buen drenaje. En cuanto al suelo, prefiere los suelos calcáreos, más bien arenosos y secos. “No es recomendable aumentar mucho la fertilidad del suelo. Se puede incorporar un poco de compost antes de la primavera, y con eso es suficiente”, explica la experta y agrega en cuanto al riego es igual al césped.
Aumentar la frecuencia del riego en verano y reducir los tiempos a medida que disminuye la temperatura. Según la profesional se puede regar con agua de pozo porque no le afecta. A medida que la planta es más adulta resiste mejor la reducción de los riegos.

Lavanda angustifoli

“Es muy adecuada para nuestra zona porque requiere ambientes secos, con baja humedad en el ambiente”, explica Gasparini y agrega: “no le gustan los climas húmedos, suelen caerse las hojas de la base de los tallos y se puede generar pudrición en la raíz, si el drenaje no es suficiente”.
Si bien en nuestra zona tolera las heladas, en muchas ocasiones las sufren. Por eso, Gasparini aconseja taparlas con tela de manta para heladas y no confiarse si se avizora una helada muy fuerte. Se deben destapar durante el día para liberar la humedad generada y mantener seca la planta.

Lavanda dentada


Se puede cultivar en suelo o en macetas y es fundamental asegurarse el drenaje en las macetas, colocando piedras en el fondo de esta.
También requiere de la poda al terminar la floración en invierno y para eso Gasparini aconseja despuntar en el primer año, los capullos florales para estimular el rebrote en zonas basales de los tallos. Mientras que, en los años posteriores, se puede realizar una poda severa -es decir, quitar unos 10 a 20 cm-, dado que la tasa de crecimiento en la zona es alta y de esa manera mantendrá su forma globosa. No suele tener enfermedades o plagas que afecten en la zona.

Por qué en la huerta:
La atracción de polinizadores, favorece el cuaje de los frutos, aumentando la producción en las hortalizas de fruto como tomates, zapallos, berenjenas, etc.
También actúa como repelente de plagas por su penetrante olor que enmascara los olores de la huerta que atraen a las plagas y a su vez atrae insectos benéficos, que se refugian en ella.
Actúa como repelente de hormigas, orugas, arañuelas, pulgones entre otros. “Se puede preparar una infusión de lavanda hirviendo en agua todas las partes de la planta, se cuela y se pulveriza sobre las demás plantas”, aconseja la profesional.
En cuanto a su plantación todo el año es su época y la distancia ideal es de entre 0,8 y 1 metro entre sí. Con respecto a la profundidad se debe respetar el nivel de tierra original de la planta.


Las especies:


· Lavanda dentata, se la conoce como lavanda francesa o italiana es la más utilizada en nuestros jardines. Sus hojas de color verde glauco (azulado), dentadas y muy fragantes. Las flores se disponen en verticilos conformando inflorescencias en espigas. Son perfumadas y de color lila.

· Lavanda angustifolia , conocida como lavanda inglesa o spica. Las hojas son oblongo lanceoladas de borde liso, de color grisáceo y aromáticas. Las flores forman espigas de color lila. Son muy resistentes al frío.

· Lavanda lanata, de hojas color gris claro muy pilosas y tienen aspecto lanoso. Sus flores forman espigas de color violeta.


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