“Le advertí y me labró dos actas”



Ante situaciones en las que resulta evidente que no se respetan las normas de tránsito, la ley debería ser pareja. Frente a ella, somos todos ciudadanos, sin importar el oficio que tengamos. Se debe medir a todos con la misma vara.

El viernes 2 de octubre, alrededor de las 8:15, cuando me dirigía a mi trabajo -sobre Ruta 22 frente al Portal de la Patagonia- iba detrás mío un vehículo de Tránsito de la Policía del Neuquén, con matrícula FCW 599, móvil 649, cuyo conductor escribía mientras manejaba circulando por la izquierda de la multitrocha (vía rápida). Ante tal situación, mi indignación fue grande, entonces le advertí al conductor del móvil la falta que estaba realizando, en dos ocasiones. Frente a esto reaccionó ordenándome por el altavoz que detuviera mi marcha; en Anaya y Ruta 22 lo hice. Me pidió la documentación del vehículo y se la presenté, pero estaba todo en regla. Mientras tanto, me referí a la imprudencia que cometió. Ante lo cual me labró dos actas de tránsito, injustamente, pues no cometí ninguna infracción. Le pedí sus datos personales y se negó. ¿Acaso mi llamado de atención representa una o dos faltas? Si un ciudadano comete algo similar como escribir, hablar por celular, etc… mientras conduce, se le llama la atención y se lo infracciona. Y a esta persona, ¿quién la controla, quién le labra una acta? Somos todos ciudadanos, la ley debe ser pareja para todos, sin excepción de cargo u oficio.

Claudio Jara, DNI 29.973.288 – Neuquén


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