Liberaron al sospechoso del robo violento a un cobrador
El atraco ocurrió a las 10:30 del lunes en inmediaciones de un Topsy.
Neuquén
Matías Subat
La víctima le dijo a la policía que hace unos días lo venían siguiendo. Le sacaron unos 38.000 pesos.
NEUQUÉN (AN).- Uno de los asaltos más violentos registrados en los últimos meses en la ciudad tuvo ayer un sabor amargo para los investigadores cuando debieron liberar al único sospechoso del atraco al cobrador de 73 años del frigorífico Pilotti. Si bien la policía informó ayer a la mañana que el caso estaba casi esclarecido con la detención de dos personas y el recupero de los 38.000 pesos robados, la fiscal a cargo del caso, Valeria Panozzo, advirtió que debió dejar en libertad a la única persona que había sido demorada dado que “no se encontraron elementos para vincularlo al robo”. El atraco ocurrió a las 10:30 del lunes en inmediaciones del Topsy de Belgrano y Combate de San Lorenzo, cuando el cobrador de la empresa proveedora de carne, se disponía a dejar el lugar con la recaudación. Al llegar al estacionamiento fue sorprendido por dos hombres que actuaron a cara descubierta. Rápidamente lo hicieron agacharse, le ataron las manos con alambres y lo introdujeron boca abajo en el asiento trasero del Volkswagen Gol en el que había llegado. Desde allí lo trasladaron hasta la toma 7 de Mayo, a unos cuatro kilómetros, en donde fue encontrado por un vecino que escuchó sus gritos de auxilio y lo vio atado de pies y manos. A los pocos minutos de que el vecino alertara a la policía, un hombre de unos 40 años, conocido dentro del ambiente del hampa, fue detenido por la policía con la llave del auto de la víctima en su poder y 3.000 pesos en la billetera. Pero la víctima no logró aportar ningún dato de los dos asaltantes, y el cotejo de las huellas encontradas dentro del auto (serían de los asaltantes) dio resultados negativos, el sospechoso fue liberado horas después. La vivienda del detenido también fue allanada, no encontrándose elementos de interés en la misma. Por lo que ayer al mediodía el hombre fue liberado y se le devolvió el dinero que tenía al momento de su detención. La fiscal Panozzo explicó que “vamos a seguir investigando el caso en profundidad”. Señaló que no sólo se trató de un robo agravado, ya que los delincuentes emplearon armas para intimidar al cobrador, sino que implicó un segundo delito, el de privación ilegítima de libertad ya que se trasladó por la fuerza a la víctima. En lo que sí coincidieron los investigadores es en que se presume que los atacantes habían estudiado los movimientos de la víctima antes de dar el certero golpe.